Escribo este artículo inspirado por la gravísima vulnerabilidad descubierta en varias versiones del navegador de Microsoft.
Cae de cajón, pero todavía hay quien no se fija: no uses una versión desactualizada de tu navegador. Y nunca, jamás utilices una versión obsoleta de Internet Explorer.
La cosa es sencilla de comprobar. Te vas a ayuda/Acerca de, y verás el número de versión. Si el número es inferior al 7… ¡Enhorabuena! Tienes un colador en tu computadora. Aunque parezca dificil de creer, muchos ordenadores particulares y corporativos funcionan con estas versiones completamente caducas y desprotegidas.
Si te hallas en semejante coyuntura y quieres solucionarlo, lo tienes bien fácil: utiliza una versión actualizada como Internet Explorer 7. O mejor, cambia de navegador. Existen muchas alternativas gratuitas mejores y más seguras que el producto de Microsoft. Por citar algunas:
- Opera todo un clásico. Rápido, seguro y eficaz.
- Firefox uno de los principales competidores de IE.
- Google Chrome impulsado por Google, uno de los adversarios más recientes de la guerra de los navegadores.
- Safari, diseñado por Apple. Su motor es Webkit, el mismo que Google Chrome.
- Maxthon un navegador muy configurable, que se llevó un premio del portal WebWare.
- K-meleon el navegador que tú cotrolas.
Y podríamos seguir un buen rato. Sea cual sea tu preferencia, no te alejes del aviso principal: utilizar un navegador desactualizado es pedir a gritos que revienten tu privacidad.