De ratones y gatos en la jornada de reflexión

Tras ver el vídeo, estoy seguro de que cada persona tendrá una idea distinta sobre:

  • Quienes son los gatos negros.
  • Quienes son los gatos blancos.
  • Quienes son los gatos moteados.
  • Quienes son los ratones.
  • Si hay ratones y gatos.
  • Si somos todos ratones.
  • Si somos todos gatos.

Es lo bueno de algunas fábulas: están abiertas a la interpretación. Sea como fuere, vota. Es de los pocos derechos que permanecen con el paso de las décadas.

Vía La Ciencia y sus Demonios.

Sinde y los pilares de la cultura

Entrevista ficticia de José A. Pérez a Ángeles González Sinde en Mi Mesa Cojea.

J: Ministra, ¿realmente compensa poner en riesgo la libertad de expresión para mantener una industria con un modelo de negocio sin futuro alguno?

S: No solo compensa, sino que nuestra labor como Gobierno es hacer que compense por todos los medios. Vosotros, los frikis del gratis total, con respeto lo digo, no pensáis que hay gente como Ana Belén, como Miguel Bosé, como Chenoa que pasan por enormes dificultades económicas a fin de mes, cuando les llega el recibo del contrachapado en oro de los posavasos del Audi. Son situaciones realmente dramáticas, y el Estado de Derecho tiene la obligación de ayudar a los más débiles de nuestros afiliados.

Cualquier parecido con la realidad… ¿Es pura coincidencia?

Bonus: Nino Bravo le canta a González Sinde

Un horizonte más cercano

AlbumAyer escuché el último album de U2, No Line on the Horizon.

No acudí al eMule, ni me lo descargué mediante BitTorrent. No asalté a ningún distribuidor para obtener una copia, ni me lo enviaron de contrabando. No secuestré a la banda. Sólo me faltó ayudar a un ancianita para cruzar la calle.

Lo que hice fue activar Spotify y conectarme a RTVE.es, donde tenían un especial con acceso a todos los temas del album, además del clip de su single y unos cuantos vídeos históricos cortesía de la casa. Todo oficial y legal. Hagamos cuentas:

  • Entré en la página de Radio Televisión Española, generé una visita.
  • Escuché varios minutos de publicidad en Spotify y pude ver algún que otro anuncio.
  • Comenté en Twitter la buena idea que suponen iniciativas como esta.

En resumen: generé tres veces más beneficio que descargándolo de una red P2P.  Más fácil, más rápido. Nadie me obligó, todo lo hice yo solito sin el aliento de las gestoras en mi nuca. Señores de la industria discográfica, ¿no prefieren reacciones como esta?

Tal vez no se encuentre lejano el día en que podamos enterrar el hacha de guerra. El día en que la industria comprenda que las redes no son el enemigo, sino la mayor fábrica de melómanos que haya visto jamás la humanidad. Quienes ya lo saben, llevan ventaja. Los demás: únanse a nosotros o despejen el camino.