Correos o formularios

escrituraLos formularios de contacto son costumbre extendida en muchos sitios web, yo mismo los he utilizado en infinidad de ocasiones.

A simple vista, pueden parecer de mucha utilidad al no tener que aportar un correo electrónico, lo que protege en cierta medida la privacidad del autor. Sin embargo, como lector de blogs no me gusta demasiado toparme con un formulario. Para empezar, porque tengo mucha menos seguridad de que el mensaje vaya a llegar a su destinatario. Seth Godin aplica el concepto a las páginas comerciales, pero creo que puede servir también para las bitácoras:

If you sell something, set up an address like “sales@xyz.com”. Put this on your home page, “contact us if you’re looking for more information or a price quote.” Sure, you’ll get a lot of spam, but deleting spam is a lot easier than finding customers. (Hint, ask your IT people to make it a mailto link, with a subject line built in. That way, you can use the subject line to find the good email).

Hoy día, pueden utilizarse cientos de trucos en el correo electrónico para evitar que, dando nuestra dirección, nos inunden la cuenta de spam. Gmail o Google Apps non ejemplo de buenas prácticas en este campo, con el reenvío y filtrado del correo. Por no hablar de la vulnerabilidad que a veces suponen este tipo de utilidades en nuestro blog.

Foto: Flickr | _StaR_DusT_