Giveaway of the Day

Me parece un gran servicio y una gran idea. en el caso de que llegue a cuajar, claro está. GiveAway of the day es un servicio web que planea ofrecer una descarga gratuita al día de software de pago.

¿La miga del tema? Que la aplicación vendrá con su licencia, como si lo hubieras comprado tu mismo. Por un día, y solamente un día, podrás descargarte el programa elegido de forma gratuita y con una licencia comercial.

Brillante idea porque supone un éxito para usuarios, vendedores y el propio servicio. Los usuarios estarán satisfechos ante la posibilidad de descargarse el software con una licencia comercial. Los fabricantes verán publicitado su producto de una manera espectacular y los dueños del servicio verán como se disparan las visitas a la página cuando haya una pieza de software realmente jugosa.

¿Triunfará esta aplicación? Su destino está en manos de los fabricantes. Cuanto más conocido y/o utilizado sea el software de pago que se ofrezca, más luchas y expectación habrá.

Desde luego, las estrategias a utilizar con este servicio son infinitas. Imaginemos que un día va a entrar… Nod32, por poner uno. Puede utilizarse el efecto sorpresa, o bien avisar con unos días de antelación. Un soplo a BoingBoing, Digg o cualquier web similar y este servicio estría en lo alto de Technorati en minutos.

Pongamos por (improbable) caso que un día aparece Windows como aplicación seleccionada ¿Imagináis la que se puede armar?

Vía Download Squad

Reflexión sobre el bloqueo de anuncios

Desde que se inventaron navegadores cono Opera o Firefox, y herramientas como AdBlock Plus, Flashblock o Greasemonkey, ningún tipo de anuncio está a salvo de ser eliminado sin piedad.

Estas extensiones llegaron como caídas del cielo para acabar con los interminables y gigantescos banners en flash que o bien nos dificultaban la lectura, o bien nos llevaban a algún sitio al que no pretendíamos ir. Este sistema era francamente horrible para el usuario y su experiencia de navegación. Pero parece que los tiempos están cambiando.

Hacia la publicidad tolerada

No soy un publicista y por lo tanto no puedo valorar el impacto de un banner o anuncio molesto en cuanto a la cosa publicitada, pero imagino que no debe ser nada bueno. Ganarás un clic accidental, si. pero dudo que ese internauta cabreado vaya a volver a ese sitio por su propia voluntad.

La solución ya la han visto empresas como Google: el usuario valora mucho más una publicidad contextualizada y no intrusiva. Para eso fue creado Adsense y otros mecanismos similares. Pero resulta curioso que los métodos de bloqueo más efectivos hayan llegado parejos a la aparición de estas formas menos agresivas de publicidad.

La postura del usuario

Cuando la publicidad era algo claramente abusivo en la red, estaba totalmente justificado el uso indiscriminado de herramientas de bloqueo. Sin embargo, igual que muchas webs se están planteando cierta ética con los anuncios, nosotros deberíamos plantearnos cierta ética a la hora de bloquearlos.

Me explico: si utilizamos un servicio web o consultamos determinado blog con una cierta asiduidad, y bloqueamos la publicidad sin hacer ni un solo clic, estamos haciendo un flaco favor al webmaster además de entrar en un juego que podría llegar a considerarse “poco ético”. Nadie nos prohíbe cortar el paso a la publicidad, pero si esta es no intrusiva y la bloqueamos perjudicamos a la página (ya que no recibe beneficios) y por extensión, a nosotros mismos como visitantes (ya que cuanto mejor funcione la página, más cómodos estaremos).

Un método de conciliación

Aunque la reflexión ha ocupado un buen pedazo de bitácora, las conclusiones son de lo más sencillo. Si no bloqueas la publicidad en una página, nada te impide pulsarla o pasar de ella. Es una elección y estás en igualdad de condiciones con el webmaster (el te pone los anuncios, tu decides si haces clic o no). Pero si vas a eliminar la publicidad de una página que visites regularmente, estaría bien que hagas antes un clic o dos (más no, que se cabrea el Adsense). Así de simple. así de conveniente.

Así que antes de fusilar los anuncios como es tu legítimo derecho de internauta, recuerda que un clic al año no hace daño ;).

Como podéis ver esta bitácora no tiene publicidad. Y si la tuviera, podéis bloquear lo que os plazca, hagáis clic o no. Recomiendo uso de aplicaciones y extensiones arriba citadas.

Furia

No se me ocurre otro título mejor para este post.

Windows Live Writer me pareció una maravilla de programa cuando lo probé. Rápido, sencillo y simple. Pero después de instalar algunas extensiones, la previsualización de imágenes dejó de funcionar misteriosamente.

Como estas cosas me suelen mosquear un poco, desinstalé el programa y lo reinstale a ver que pasaba. Todo seguía igual. Así que realicé una instalación limpia. Que no fue tan limpia porque después de haber borrado algunas carpetas residuales, el programa aún seguía ahí.

Pensaba desactivar las extensiones que estaban resultando incompatibles con el programa. pero creo que voy a hacerlo al revés, y el que desinstalare es el propio programa sin ningún tipo de remordimientos.

Me parece muy bien que sea software innovador y que sea fácil e intuitivo. Pero si después de seguirle la pista por mi ordenador cual sabueso enfurecido, siguen existiendo componentes instalados… Lo siento, y hasta otra.

Vía: un ataque de mala leche