La reforma de la industria editorial

Seth Godin, autor de éxitos en el mundo de la gestión de empresa como La Vaca Púrpura, Tribus o Márketing del Permiso, comunica en su blog que Linchpin –su nueva obra, que yo recomiendo fervorosamente— será la última en publicarse a través de una editorial. Sostiene que, llegado al punto donde sus lectores saben cómo localizar su obra, no necesita de más intermediarios en apartados como la promoción y parte de la distribución.

The thing is–now I know who my readers are. Adding layers or faux scarcity doesn’t help me or you. As the medium changes, publishers are on the defensive…. I honestly can’t think of a single traditional book publisher who has led the development of a successful marketplace/marketing innovation in the last decade. The question asked by the corporate suits always seems to be, “how is this change in the marketplace going to hurt our core business?” To be succinct: I’m not sure that I serve my audience (you) by worrying about how a new approach is going to help or hurt Barnes & Noble.

Teniendo en cuentra su trayectoria, no deja de ser un paso lógico. Desde venta de libros directamente en formato digital, pasando por ediciones limitadas que se enviaban junto con cartones de leche, sin olvidar varias obras gratuitas y un blog donde se dejan ver buenas ideas a diario, no parece que un sistema donde se tarda alrededor de un año en publicar un volumen sea santo de su devoción.

La llegada de internet y, con ella, la potenciación de la autoedición, afectó de forma considerable a casas discográficas y –en menor medida– a productoras de cine. Sin embargo, grabar y promocionar un disco o pieza audiovisual sigue necesitando intermediarios, aunque su importancia se haya visto reducida.

En el caso de la palabra escrita, el colapso será mucho más violento. Para alumbrar una obra de calidad sirve cualquier ordenador, máquina o teclado que agrade a su autor. En cuanto a la edición y distribución de la obra, ya existen servicios como Bubok o Lulu que facilitan enormemente el proceso, requiriendo una inversión no demasiado grande y permitiendo jugar con el margen de beneficio del autor para ajustar el precio de la obra.

En cuanto a lectura, la llegada de la tinta electrónica y la evolución natural de estos dispositivos servirá para democratizar, más que nunca, la creación literaria. Si esta tecnología baja de precio y triunfa en el consumo de masas, la autoedición tendrá el impulso que necesitaba para codearse con la industria del libro.

Sin embargo, los editores todavía pueden tener cierto nivel de superviviencia. Su función como filtro previo y medidor de calidad de un producto antes de su salida al mercado sigue teniendo gran valor, y la maquinaria económica de las editoriales para promocionar sus productos supera a la de cualquier “hazlo tú mismo”.

Con la llegada de la crisis, el modelo de negocio tradicional ha caído en medio de la revolución: o se reforma o lo reformarán otros.

Correos o formularios

escrituraLos formularios de contacto son costumbre extendida en muchos sitios web, yo mismo los he utilizado en infinidad de ocasiones.

A simple vista, pueden parecer de mucha utilidad al no tener que aportar un correo electrónico, lo que protege en cierta medida la privacidad del autor. Sin embargo, como lector de blogs no me gusta demasiado toparme con un formulario. Para empezar, porque tengo mucha menos seguridad de que el mensaje vaya a llegar a su destinatario. Seth Godin aplica el concepto a las páginas comerciales, pero creo que puede servir también para las bitácoras:

If you sell something, set up an address like “sales@xyz.com”. Put this on your home page, “contact us if you’re looking for more information or a price quote.” Sure, you’ll get a lot of spam, but deleting spam is a lot easier than finding customers. (Hint, ask your IT people to make it a mailto link, with a subject line built in. That way, you can use the subject line to find the good email).

Hoy día, pueden utilizarse cientos de trucos en el correo electrónico para evitar que, dando nuestra dirección, nos inunden la cuenta de spam. Gmail o Google Apps non ejemplo de buenas prácticas en este campo, con el reenvío y filtrado del correo. Por no hablar de la vulnerabilidad que a veces suponen este tipo de utilidades en nuestro blog.

Foto: Flickr | _StaR_DusT_

Bing no puede ser Google

bing En realidad, nadie o nada puede. Es la reflexión que mantengo desde hace tiempo, plasmada por Seth Godin en un artículo reciente sobre Bing, el nuevo buscador de Microsoft. Apunta el analista que una campaña destinada a convencer al usuario de que un producto es “el nuevo Google” supone una pérdida de dinero y recursos.

Microsoft, home of the Zune, has just announced that they’re going to launch Bing, a rebranding and reformatting of their search engine. So far, they’ve earmarked $100 million just for the marketing.

Bing, of course, stands for But It’s Not Google. The problem, as far as I can tell, is that it is trying to be the next Google. And the challenge for Microsoft is that there already is a next Google. It’s called Google.

Considero que tiene razón. El nuevo bombazo tecnológico en la red no será propiciado por ningún sistema que se anuncie directamente o entre líneas como el Google Killer. Tomando como ejemplo a Twitter, la batalla por la búsqueda de la información en tiempo real no la ha ganado la compañía de Mountain View, sino una aplicación que nació con la premisa más simple de todas: averiguar qué estás haciendo ahora mismo.

Por otra parte, los de Redmond no sabían con quién se estaban viendo las caras. Prueba de ello es el gigantesco misil de interceptación que supuso Google Wave, expuesto a los desarrolladores y al mundo poco después del lanzamiento de Bing. Sólo les faltó decir “toma esa”. En palabras de Michael Arrington:

You know that scene in the Lord Of The Rings movie where the huge eye of Sauron on top of that mountain swings its view from the alliance troops massed at the Black Gate of Mordor over to the real action, Frodo with the Ring at the Cracks of Doom?

That’s basically what happened today. The eyes of the world, and the press, swung from San Diego to San Francisco as they realized what was happening. And what was happening was this: Google stole Microsoft’s thunder with one of the most ambitious and exciting products the tech world has seen in a long while.

Teniendo en cuenta que ya han existido precedentes con la salida de Wolfram|Alpha, estos “reventones” que últimamente realiza Google con los productos ajenos podrían ser una nuestra de temor por parte de la gran compañía. Muchos pretenden destronar al rey ¿alguien lo conseguirá?

El secreto es la paciencia

Opina Seth Godin que la paciencia es el secreto para triunfar en Internet, y la verdad es que razón no le falta.

Por supuesto, todos leemos a diario casos de éxito rápido y fulgurante de empresas, aplicaciones, etc. Pero si se emplea de la forma adecuada, la paciencia es el arma más poderosa de todas para hacerse una presencia en la red.

The irony of the web is that the tactics work really quickly. You friend someone on Facebook and two minutes later, they friend you back. Bang.

But the strategy still takes forever. The strategy is the hard part, not the tactics.

A continuación, Godin referencia una serie de trampas que pueden hundir nuesro uturo en la red si no tenemos cuidado. Por ejemplo:

  • Promocionarse en una red social, invertir dos horas, ser muy activo, hacer mucho ruido y luego dejarlo.
  • Gastar todo el dinero en un buen sitio web, pero no dedicar ni un céntimo a todas las revisiones que tendrás que realizar.

Todo necesita esfuerzo, porque el éxito inmediato puede durar un suspiro.