Pornografía infantil NO

Este artículo está relacionado con la Cibercampaña 2010 contra la pornografía infantil.

Internet es una herramienta. No importa en sí misma, importa lo que haces con ella. Con la red nos conectamos, comunicamos y movilizamos mejor. Pero todo tiene su contrapartida y, de modo similar a cómo hizo desaparecer algunos problemas, otros se volvieron una verdadera plaga.

La pedofilia y pederastia no son únicamente una patología y un crimen, sino también una enfermedad social. Los que trafican y descargan imágenes de niños se excusan en el grupo para cometer sus felonías. Antes, el lobo tenía que disfrazarse para cazar a las ovejas. Ahora, el mejor disfraz para el lobo es un rebaño de lobos.

Duele que haya tanta gente enferma en el mundo, pero duele todavía más verlos orgullosos de su conducta y naturaleza, discutiendo en foros y sitios web sobre sus abyecciones. Por sus manos circulan vidas de infantes destrozadas, y luego se amparan en la libertad de expresión.

Duele que haya gente que no quiera verlo, y que se dedique a menospreciar a quien tiene el valor de buscar basura día tras día, a fin de poder dejar los casos en manos de las autoridades.

Duele que mi gobierno esté más preocupado por legislar contra las descargas y cerrar páginas web que en meter mano a una red social completamente infectada con material pedófilo. Y duele que los señores de Windows Live y Facebook no hagan nada, o hagan lo mínimo, para proteger sus redes. Pero use software original, que eso es importantísimo.

Cuidado con las fotos de menores en las redes sociales

Parque de juegosLa pornografía infantil es una de las peores plagas que infectan la red que tanto amamos. Me disgusta en gran medida que los avances tecnológicos de la sociedad de la información sean utilizados por unos monstruos para robar la inocencia a los más pequeños.

En nuestro país, existen diversos modos de denunciar cualquier tipo de contenido relacionado con sexo y menores. Asociaciones como Protégeles o divisiones como el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil, ponen a disposición del internauta las herramientas necesarias para denunciar cualquier tipo de contenido sospechoso que nos podamos encontrar.

Pero esta clase de abyectos depredadores no sólo se cierne sobre fotos ajenas, también sobre las suyas. Sí, ha leído bien.

Con el auge de redes sociales como Facebook, Tuenti o Windows Live, cada vez es más habitual que utilicemos esta clase de servicios para subir y compartir nuestras fotografías personales. Excursiones, fiestas, celebraciones… Casi todo tiene cabida.

El problema es que algunos pederastas, aprovechando el desconocimiento o la negligencia de muchos usuarios, utilizan las fotos de menores que son públicamente accesibles como lugar de encuentro y pozo de mugre para dejar sus tenebrosos pensamientos en forma de comentarios obscenos justo debajo de esa fotografía donde aparece nuestro familiar menor de edad.

Por todo ello, dos consejos muy rápidos:

  • No suban fotos de familiares menores a redes sociales. Puede parecerles exagerado, pero es mejor prevenir.
  • Vean, uno tras otro, los cuatro vídeos que dedica Marcelino Madrigal a este espinoso tema. Un minireportaje de investigación con algunas de las claves que utiliza esta chusma para esparcir su mierda por la red. Aviso: algunas imágenes podrían herir su sensibilidad.

Marcelino Madrigal | La cara oculta de las redes sociales