De cómo Wert encerró al Mythos y al Logos

Ánfora con una escena mitológicaEl despropósito actual de la reforma educativa contempla la desaparición de asignaturas como Griego y Cultura Clásica. Como no se me ocurren palabras que describan tamaña tropelía, recurro a una serie de inscripciones que fueron halladas recientemente en el jardín de mi casa por un grupo de arqueólogos de la Universidad de Miskatonic.

Sucedió hace mucho tiempo, cuando el mundo todavía era joven. En aquella época seres humanos, dioses, políticos y Cristiano Ronaldo convivían en paz, a excepción de las eventuales guerras, mundiales de fútbol, crisis económicas y regiones secesionistas.

En aquel mundo existía un país llamado Ej-Paña. Dicen los contadores de historias que aquel lugar estaba poblado por diputados que no llegaban a fin de mes, clases medias que vivían por encima de sus posibilidades y reyes que cazaban elefantes.

El país, sin embargo, podía luchar contra toda aquella barbarie gracias a las raíces que se hundían en la cultura mediterránea, auspiciada por dos figuras que resistían a la ignorancia e incompetencia cultural. En un sistema educativo castigado por sucesivas reformas inútiles e interesadas, la imaginación de Mythos y la capacidad crítica de Logos persistieron en diversas formas, a través de asignaturas como la Historia de la Filosofía, el estudio de lenguas muertas y la Cultura Clásica.

Un día llegó a Ej-Paña un grupo de extrañas gentes, venidas de un lugar llamado Intereconomía. Ubicada más allá de la Cólquida, era aquella una tierra yerma en conocimiento, poblada por seres sin paciencia, tolerancia ni talante. Estos pobladores -gente gritona y de mal gesto- adoraban a una cruel divinidad conocida como el Hidrófilo Minino; bestia sanguinaria y exigente, el Minino reclamaba a sus fieles tertulianos constantes sacrificios de inteligencia y edificación de altares a la ignorancia social.

A pesar de su conflictividad, España acogió de buen grado a estos nuevos pobladores, dada su anterior experiencia con deidades muy similares al Hidrófilo Minino que, hasta el año 75, dominaban el territorio. Fue tal el entusiasmo y la hermandad entre los pueblos, que aquella raza de raras costumbres inspiró al que sería el Primer Gobierno Tertuliano en el año 2012 Después de Crisis.

Desgraciadamente, los españoles no sabían que los tertulianos cconspiraban para derribar a Mythos y Logos. Tan solo les faltaba un campeón; un héroe que, en perversa imitación de las leyendas griegas, fuese abanderado del Minino.

De cómo Wert llegó a llamarse el Españolizador, encerró al Mythos y al Logos y mandó la educación clásica a Tomar Donde La Espalda Pierde Su Santo Nombre

Entre los tertulianos llegados a España, estaba un gran luchador de nobilísima porte llamado Wert. Fiel sacerdote del Minino Hidrófilo, su buena conexión con el Presidente Invisible le llevó a formar parte del Primer Gobierno Tertuliano como ministro de Cultura.

Un día, el Hidrófilo Minino convocó a Wert al Panteón y le habló de esta forma:

Escucha, súbdito mío. Con gran pesar veo cómo los ejpañolitos se abandonan al conocimiento de sus cuerpos, la convivencia, el libertinaje y la lectura. Si bien es cierto que esta última no parece habilidad extendida en exceso, ha sido semilla de actividades más preocupantes como la masonería, el 15-M y los discos de Los Bravos.

Así pues, he aquí mi mandato: cavarás una nueva reforma educativa que tenga vistas al Tártaro mismo, y allí encerrarás a Mythos y Logos por toda la eternidad. Así, nuestro credo reinará en Ej-Paña y el contenido más peligroso al que se someterá la tierna juventud serán las películas de Pili y Mili.

Iluminado por la misión que le había sido encomendada, Wert juró al Hidrófilo Minino que pondría bajo veinte llaves a tan malvadas fuerzas, pero también le solicitó, humildemente, que le proveyera de armas adecuadas para enfrentarse a tan peligroso combate. Atendiendo a su petición, el Minino le concedió tres poderosos objetos: una bandera de Ej-Paña, tan grande que hacía retroceder a cualquier emblema nacionalista; un escudo impenetrable tan bruñido que reflejaba las preguntas de cualquier periodista y, por último,  unas sandalias de playa de las que se meten entre los dedos, que permitirían al héroe de los tertulianos escaquearse a grandes distancias.

Armado de tal forma y preparado para la contienda partió Wert en sagrado viaje desde su cuartel en el ministerio de Cultura, mientras los tertulianos le cubrían de alabanzas y le llamaban el Españolizador.

Abriéndose paso entre ejércitos de periodistas y hordas de enemigos, Wert utilizó sus armas para llegar al corazón mismo de la Enseñanza Secundaria y comenzar a cavar su reforma educativa. Pronto se presentaron Mythos y Logos ante él, dispuestos al combate. Wert el Españolizador les dijo:

Escuchadme, malvadas bestias de creatividad y pensamiento crítico, soy Wert el Españolizador, discípulo del gran Hidrófilo Minino y glorioso tertuliano de Intereconomía. Durante demasiado tiempo habéis infectado a nuestros alumnos con conocimientos arcanos y prohibidos. Vuestras historias sobre las raíces de la democracia, los amoríos y prácticas sexuales de dioses griegos y romanos, los secretos de las lenguas muertas y las raíces politeístas de Europa tocan hoy a su fin, pues yo soy el que os encarcelará en los más profundo de la reforma educativa.

Y dicho esto, se valió de su bandera rojigualda y su escudo deflector para acorralar al Mythos y al Logos, enterrándolos bajo décadas de leyes absurdas y educación en valores constitucionales. Como consecuencia, asignaturas como Griego y Cultura Clásica se marchitaron y murieron; los alumnos de Historia del Arte en Segundo de Bachillerato comenzaron a vagar en la oscuridad que siguió a la desaparición de los mitos; los profesores de griego se torturaron a sí mismos hasta la muerte al no tener estudiantes a los que arrojar en la hoguera de las declinaciones y las carreras de Humanidades fueron eliminándose, poco a poco, de la faz de la tierra.

Con el tiempo, Ej-Paña tornó en un país cada vez más intolerante y violento. Un país que, por causa de tantas reformas y falta de consenso entre los gobernantes, olvidó el crisol de culturas que le habían dado forma, las ciencias que le habían brindado el progreso y los mitos y leyendas que alimentaban su sueños. Tan sólo existieron el Gobierno Tertuliano, el Presidente Invisible, el Hidrófilo Minino y Wert el Españolizador.

Relato archivado en la categoría de… ¿ficción? | Imagen de Montrealais

Desde las entrañas

Vía sin salida

Que me perdonen mis lectores habituales por esta disrupción en el canal. Les prometo que seguiré con la tecnología, el cine, los libros y los movimientos sociales; lugares donde todavía existen experiencias interesantes que me permitan olvidar la condena que supone, para un ciudadano concienciado, tener una clase política deficitaria. “Las cosas son como son”, que diría uno de nuestros mejores oradores.

“Es bueno contar hasta diez”, dice Mägo de Öz en La Rosa de los Vientos. La máxima es de gran utilidad cuando publicamos contenido en la red, ciudad de ciudades donde hemos de caminar con el corazón en la mano pero con la cabeza fría. No es el caso de esta jornada; tampoco de esta entrada, escrita desde las entrañas tras contemplar cómo la escasa imagen que le quedaba a la ‘alta’ política española quedaba destruída esta mañana en el Congreso de los Diputados.

Si tuviera todas las respuestas estaría enseñando teología en París, como le dice Guillermo de Baskerville a Adso de Melk. No soy economista, analista financiero ni experto en política internacional. Sin embargo, la formación que mi familia tan obstinadamente me ha inculcado incluye la reverencia por la últimas migajas sacrificada en el altar de la dignidad: respeto y formas.

Señorías, ¿me pueden explicar qué narices celebraban con aplauso y semblante rebosante de satisfacción? Lo que el ojo no ve ya no existe; allí estaban ustedes, partiéndose la caja y comportándose como una mala copia de la hinchada del Manchester mientras nos anunciaban que la fiesta de unos pocos vamos a pagarla entre todos; que los funcionarios van a volver a ser chivos expiatorios; que comerciantes y clientes van a hundir el pie un poco más en la miseria con medidas que nos llevarán de cabeza a la tumba económica.

La industria que tanto empeño han puesto en “proteger” estará más contenta que unas castañuelas: con la subida del IVA, la bajada del sueldo a los funcionarios y el recorte a los parados, en el imperio del comercio no se va a poner el sol. Así que más nos vale que brille mucho la estrella de Belén, porque los Reyes Magos -esos que no estafan a los súbditos- van a venir con los camellos al límite de la desnutrición.

No soy economista, analista financiero ni experto en política internacional, pero las formas con las que se ha despachado -y me temo se despachará- el Gobierno esta semana son absolutamente impresentables. Dejen sus señorías de golpear el estrado, aplaudir y jalear. Estamos en duelo por nuestros derechos; respeten el luto, ya que nada harán por aliviarlo.

La fuerza del #12M15M es la fuerza de Internet

Como en el Día de la Marmota, Gobierno, partidos políticos y medios de comunicación parecen repetir, con algún pequeño cambio. los esquemas del año pasado a la hora de analizar y responder al movimiento de los indignados.

La Policía en Madrid, bajo las órdenes de Delegación del Gobierno, había coexistido pacíficamente con los manifestantes hasta las cuatro/cinco de la mañana del sábado. En ese momento comenzaron los golpes, de los que no se libró ni un Premio Pulitzer y algunas personas que ni siquiera iban a Sol. Se ve que la crisis económica no se ha traducido en una recesión del mamporro.

La sorpresa ha venido, quizá, de la mano de los partidos políticos. Resulta curioso ver al Partido Socialista defendiendo a capa y espada el movimiento que, hace muy poco tiempo, le propinó una sonora cacerolada por considerarle uno de los responsables del sistema bipartidista que sufre nuestra democracia. No me interpreten mal, eso les honra; pero no es necesario preguntarse que pasaría si las tornas fueran las de antes.

Algo parecido va por el Partido Popular, algunos de cuyos cargos llegaron a defender el movimiento mientras que ahora se debate entre la crítica acerada y el silencio ensordecedor.

En cuanto a los medios de comunicación, no les ha venido mal la lección de civismo que los concentrados practicaron durante toda la jornada del sábado. Al menos, hasta que se empezaron a repartir mamporros.

Esta mañana en Los Desayunos, una periodista criticaba los inconvenientes del sistema asambleario, que impide a las organizaciones que forman parte del movimiento dotarse de una estructura mejor organizada. Pero esa es, precisamente, la fuerza del 15M. Nada les gustaría más al bipartidismo que ver como sus principales enemigos juegan en su campo, con sus reglas. Sería, en mi opinión, un terrible error, ya que no se puede destruir lo que no tiene una forma definida.

Porque este movimiento hace falta, aunque solo fuera para que unas pobres familias siguieran durmiendo bajo cuatro paredes y un techo; para que los barrios tomen, de nuevo, conciencia de sí mismos y para que los políticos tengan, al menos, la dignidad de avergonzarse por transformar un sistema político digno en una feria con sorteo de perrito piloto cada cuatro años.

Una vez más, Youtube y las redes sociales volvieron a demostrar su valía, convirtiéndose en los canales preferidos por la audiencia, que los utilizó activamente o como apoyo a la información procesada que servían los canales de televisión. Es curiosa la democratización del espacio mediático que han traído aplicaciones como Twitter, un verdadero fenómeno para los internautas y, al mismo tiempo, una verdadera droga para aquellos que antes tendían a no escuchar. Por no hablar de los blogs, cuya llegada piló desprevenida a toda una generación de VIP’s de la noticia.

La fuerza del #12M15M es la fuerza de Internet; a veces volátil, a veces furiosa. La fuerza de la heterogeneidad, de la ruptura con los modelos establecidos, de la comunicación con los pueblos. Es la fuerza de la herramienta que otorga voz a aquellos que, hasta ahora, nunca la habían tenido.

 Imagen: Fickr | The Real Duluoz

De ratones y gatos en la jornada de reflexión

Tras ver el vídeo, estoy seguro de que cada persona tendrá una idea distinta sobre:

  • Quienes son los gatos negros.
  • Quienes son los gatos blancos.
  • Quienes son los gatos moteados.
  • Quienes son los ratones.
  • Si hay ratones y gatos.
  • Si somos todos ratones.
  • Si somos todos gatos.

Es lo bueno de algunas fábulas: están abiertas a la interpretación. Sea como fuere, vota. Es de los pocos derechos que permanecen con el paso de las décadas.

Vía La Ciencia y sus Demonios.

Obama ya es presidente

Con motivo del Election Day celebrado ayer, donde Barack Obama se convirtió en el presidente nº 44 de Estados Unidos, publiqué un artículo de opinión en La Voz de Asturias comentando el perfil tecnológico del nuevo gobernante. También hay alguna pincelada sobre cómo vivió internet la toma de poderes.

Muchos analistas políticos se han encargado de desilusionar al público para que la caída no sea tan dura. Efectivamente, Barack Obama no será la respuesta a todos y cada uno de los males que sufre (y provoca) Estados Unidos. Pero cuando acudimos a la red, la esperanza se vuelve más real. Porque desde que el nuevo presidente ganó las elecciones a McCain, comenzó el juego de las pistas que parece desembocar en una rara avis de los gobiernos: un dirigente conocedor de las redes.

Más en Un androide en la Casa Blanca.