Spotify, una revolución musical

logoTodo el mudo habla de ello, y un servidor tampoco se iba a quedar sin cantar las maravillas de esta aplicación. La semana pasada publiqué un artículo de opinión en La Voz de Asturias comentando Spotify: una nueva esperanza para la industria musical. La posibilidad de tender un puente que una de nuevo a discográficas y usuarios. Esperemos que la codicia de la industria musical tradicional no acabe por enterrar lo que hasta ahora es una magnífica idea y un programa genial. Lamentablemente, sobran ejemplos de buenos proyectos que acabaron abrazando el lado oscuro.

“Me hice daño para comprobar si todavía siento”. Hurt, canto desgarrador escrito por Trent Reznor y versionado por Johnny Cash en el ocaso de su vida. El tema sonaba en Spotify, el último bombazo en forma de programa para escuchar música en internet. En sus manos, el catálogo de muchas casas discográficas y el gran truco: funcionar como una aplicación local con todo su contenido en línea. Música en la nube, y usuarios en la gloria.

Más en Instantáneo, simple, gratis.

Blog Action Day: Phil Collins

Resulta extraño, y sin duda habrá quien no comparta mi criterio, pero Phil Collins tiente dos de las letras más duras sobre la pobreza y la marginalidad. Dos canciones que fueron hits en su época y permanecen hasta hoy en el recuerdo.

Hablamos, por supuesto, de Another Day In Paradise y Both Sides Of The Story. Ambas reflejan dos partes negativas del ser humano: indiferencia y abandono.

Mira a tu alrededor. Comienza el Blog Action Day 2008.

Steve Jobs contra el DRM

Hace un año el título me hubiera parecido de lo más absurdo e inverosimil. Pero es que mi cara era hace unos días mucho más inverosimil al enterarme de que Steve Jobs proclama ahora las bondades de un mundo sin DRM.

Si no me preparase yo mismo el desayuno pensaría que me han echado algo dentro.

Coincido con Enrique Dans, es muy facil pregonar el fin del DRM cuando le ves ir derecho a la ruina. He de reconocer que me ha hecho muchísima gracia el tema, porque o mucho me equivoco, o a muchos directovos de discográficas se les va a atragantar el café con la cartita.

El DRM es uno de los inventos tecnológicos más dañinos sobre la propiedad privada. Gracias al DRM, no podemos reproducir un disco donde queramos, utilizar una canción como queramos o abrir un archivo con el programa que queramos. Es como si te vendieran una cucharilla que solo puede remover un tipo de café, un microondas que solo funciona con precocinados de una marca determinada, o un clavo que solo se clava si utilizas un martillo a juego.

en los ultimos tiempos, las discográficas tradicionales vieron en el DRM una salida a su tan proclamada crisis. En la era del ciberespacio, el control sobre el objeto de consumo es la clave. Con el control de derechos se acabó el principio básico de la propiedad privada: hacer lo que nos de la gana con ella. En un mundo donde reina el DRM, tu propiedad es el enemigo. Mientras te deja probar sus cualidades hasta un límite, el producto te vigilará, te controlará y si es preciso te traicionará, enviando a su creador toda la información que recopile de tí. Es algo terrible y que antenta contra la libertad misma. Es algo que no va a durar.

No compres DRM, no aceptes aparatos que te arrebatan el control sobre tus acciones. Por muy bueno que sea un dispositivo, no vale la pena si te hace menos libre. Lucha contra el DRM, es por tu libertad.

Thoughts on Music: Nota oficial de Steve Jobs

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