Michael Arrington y el CrunchPad: la otra cara de los rumores

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Michael Arrington es responsable y redactor de Techcrunch, un conocido blog sobre empresas emergentes o startups, que está incluido en mi lector de feeds desde el principio de los tiempos. Su marcado carácter de polemista y sus intervenciones en Le Web’08 son de sobra conocidas por toda la red. Al menos, por toda la red aficionada a los cotilleos sobre tecnología.

Dadas sus hazañas enviando a un reportero a cubrir un evento de Myspace sólo para empleados, sacando los colores a Last.fm y advirtiendo que no respetarán los embargos en noticias sobre aplicaciones web, no consigo entender el gran cabreo que se ha llevado Arrington al encontrarse un vídeo en Youtube. El vídeo mostraba uno de los prototipos tempranos del CrunchPad, un dispositivo electrónico y portátil que está siendo desarrollado por su empresa e colaboración con FusionGarage.

Al parecer, la filtración provino de Chandra Rathakrishnan, CEO de FusionGarage.  El vídeo fue eliminado de Youtube, y Rathakrishnan no será invitado a más eventos de TechCrunch en un tiempo. Toda la cuestión radica en que el prototipo que aparece en el vídeo es una versión embrionaria, muy lejana del modelo final, que todavía no ha sido fabricado. Según Arrington en los comentarios, Rathakrishnan le pasó el video a Loïc Le Meur, confiando en que no lo desvelaría. Fail.

Una exageración

Peter Urban da en el clavo con un comentario a la entrada:

Is it fun or just annoying to experience ‘pro-active’ journalism from the other side of the ‘pen’ ?

Dejando aparte el enfado natural que un empresario puede sentir cuando su creación sale a la luz antes de tiempo, la entrada al más puro estilo flame no tiene pies ni cabeza. Un poco de humor habría sido preferible. Un cómico “oops” hubiera sido deseable. Si eres el rey de la baraja, no te extrañes al descubrir que en la red se juega.

LeWeb’08, a calzón quitado

Fuente: Wikipedia

Imagen: Wikipedia

Loïc Le Meur organiza desde 2005 el evento LeWeb, que tiene como objetivo presentar y comentar las empresas emergentes de internet o startups más relevantes, junto con personalidades reconocidas internacionalmente en el campo de medios y redes. 

LeWeb no ha estado exenta de polémica;  hay años mejores que otros. Pero esta vez las evaluaciones de las jornadas han sido algo más duras. Dos fallos garrafales concentraron casi todas las críticas.

No hubo conexión

El acceso a internet contratado a la empresa SwissCom falló estrepitosamente durante ambos días. Dice Christian Van Der Henst:

Ya muchos hablaron de que había frío, no había comida y tampoco WiFi. Yo fui invitado como blogger oficial por lo que me ahorré los más de mil euros de la entrada (eso si, hubieron víaticos que igual tienes que asumir), pero igual me provoca cierta pena por quienes hicieron el desembolso de la entrada. uStream tuvo 3 cámaras con streaming de muy buena calidad que garantizaba que en la comodidad de tu casa, con la nevera al lado y tu conexión de toda la vida pudieras disfrutar de las charlas junto al backchannel de twitter.

Sin calefacción

Al menos, muy defectuosa. Esto puede ser mortal para una sesion de conferencias, presentaciones o debates. Lo malo del frío es que no te deja pensar en otra cosa, salvo en el frío que hace. Resulta mucho más incómodo pasar frío que estar sin conexion; aquí se juntaron las dos cosas.

Duelo en la cumbre

Por si todo esto no fuera poco, unas declaraciones de Michael Arrington en el evento, y su posterior artículo en Techcrunch, irritaron a Le Meur sobremanera. Y entonces cometió un escandaloso error de relaciones públicas: colocó una encuesta en su blog preguntando a los lectores si debía volver a invitar a Michael Arrington en la próxima edición.

Por supuesto, Arrington no se quedó de brazos cruzados, acusando a Le Meur de censurar sus opiniones, e insinuó que tal vez el próximo año no le diera ninguna cobertura al evento. Como las peleas están para seguirlas, Le Meur le contestó que él podría hacer lo propio y no invitarles. Pues ahora no voy/pues ahora no quiero yo que vengas.

Riñas de colegio aparte, lo más interesante de la polémica es el choque de dos conceptos muy distintos para los negocios en la red.  Mientras Arrington se escandalizaba por una comida que duró dos horas, Le Meur manifestaba su desconcierto con la cultura de vayamos al grano que impera en Silicon Valley; donde, según el francés, no se concibe el inicio de una comunicación con preguntas sobre la familia, los amigos o el tiempo:

Every minute, every coffee, every phone call must have a point. When you call someone in Silicon Valley for anything you will likely get “why are you calling me?” often presented in the polite “how can I help you” formula that Tim Ferriss in his book the brilliant 4 hour workweek book (hilarious this was written by an american entrepreneur) gives as a hint to save time. Don’t even think about starting a conversation in Silicon Valley by “how was your week-end” or “how are your kids”, they all want you to go straight to the point and no time to lose.

Me parece una afirmación algo exagerada.

En mi opinión, riñas como estas no hacen más que reafirmar las tesis de Borjamari o Alfredo de Hoces: a veces, la blogosfera es el ecosistema con menos sentido del humor de la galaxia.

¿Que opinas de la agria polémica? ;)