El Nombre del Viento (Patrick Rothfuss, 2007)

ROTHFUSS, Patrick. El Nombre del Viento. Traducido por Gemma Rovira. Barcelona: Círculo de Lectores, 2009. 832 p. ISBN 978-84-672-3760-3

Alma de mago y corazón de bardo

Me llamo Kvothe, que se pronuncia «cuouz». Los nombres son importantes porque dicen mucho sobre la persona. He tenido más nombres de los que nadie merece.

Los Adem me llaman Maedre. Que, según como se pronuncie, puede significar la Llama, el Trueno o el Árbol Partido. Mi primer mentor me llamaba E’lir porque yo era listo y lo sabía. Mi primera amante me llamaba Dulator porque le gustaba cómo sonaba. Me han llamado Kvothe el Sin Sangre, Kvothe el Arcano y Kvothe el Asesino de Reyes. Todos esos nombres me los he ganado. Los he comprado y he pagado por ellos.

Pero crecí siendo Kvothe. Una vez mi padre me dijo que significaba «saber».

He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar.  He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.

Quizá hayas oído hablar de mí.

Poco a poco, la fantasía épica se vuelve más exigente. Complacernos es, cada vez, más difícil. A excepción de autores como Gaiman o Prachett, cuya capacidad de sorprender parece grabada a fuego en su código genético, publicar una novela que sea aclamada como la nueva sensación del género no es cosa baladí.

Decir que en El Nombre del Viento hay tópicos es el eufemismo del siglo; una pequeña enumeración:

  • El protagonista aprende a ser mago.
  • El protagonista sufre una terrible tragedia que acentúa su complejo de héroe.
  • El protagonista tiene dos antagonistas, humano y sobrenatural, que le hacen la vida imposible.
  • El protagonista se enamora de una mujer salvaje y rebelde.

Pero el mejor, el más excepcional de todos los topicazos aparece en la primera página del libro, porque la narración comienza en una taberna.

¡Una maldita taberna! Reconozco que los cinco primeros minutos pensé que alguien me estaba tomando el pelo. ¿Es que no se aprendió nada del rol o la Dragonlance? En cualquier otra novela, esto ya sería una roja directa y expulsión. Si yo fuera un villano de cuento, clausuraría todas las tabernas; y a ver ahora como empiezas, héroe.

Giro argumental de esta crítica: El Nombre del Viento es una novela magnífica. ¿Por qué en sitios especializados como Zona Fandom le dan todas las estrellas del firmamento? ¿Por qué la obra vende tantos ejemplares? ¿Por qué te atrapa esta novela cuando ya te has leido toda la fantasía que podías digerir?

Porque el autor también lo ha hecho, y se las sabe todas. utiliza los lugares comunes con una enjundia y alevosía que, en algunos momentos, resultan hasta perversas. Cuando todo lo que lees ya te suena y aun así continúas sin pestañear, te haces una idea del maestro de la narración que parió la obra.

El mimo con el que Patrick Rothfuss traza la historia de Kvothe, el sin sangre, denota claramente la década y pico que necesitó para engendrar esta fabulosa historia, que Kvothe desgranará en tres noches, una por volumen. El hecho de que el propio personaje narre sus aventuras ya le da el primer toque: presenciamos los primeros y vacilantes pasos en la vida de un artista itinerante contados por su imagen futura: el Chuck Norris de la épica en el que se convertirá el chaval. Durante toda la novela, un Kvothe quemado y decepcionado con la vida narrará las aventuras del otro Kvothe, lleno de ilusión, dolor y obstinación.

Kvothe pertenece al Edena Ruh, una especie de mezcla entre tribu y oficio, consagrados al mundo del espectáculo y a ser artistas itinerantes. Esto prepara al protagonista para narrar sus aventuras y desventuras de una forma excepcional. Y eso ya lo comprobamos en la introducción de este artículo. ¿Acaso es posible que un personaje se presente con más estilo? Poco probable, a no ser que te llames Gandalf y vaciles a un Balrog con resaca de cinco milenios.

Todo lo que se pierde en tópicos de género se gana en honestidad del relato. Porque Kvothe encarna las aventuras que tuvimos o pudimos tener a lo largo de nuestra vida: todos hemos sufrido pérdidas, nos hemos enamorado, hemos combatido adversidades y hemos guardado dolores y afrentas que superan el espacio y el tiempo. Seas quien seas, encontrarás parte de tu biografía entretejida en estas páginas. Virtud de la saga bien cocinada: si el guiso es bueno, las lentejas nunca aburren.

Por eso, quizá una buena manera de luchar contra los tópicos sea recrearse en ellos, utilizarlos con sabiduría. Un adversario encapuchado seguirá dando mucho miedo, y las buenas aventuras siempre comenzarán — por mucho que proteste– con tres personas que entran en una taberna o llaman a la puerta en mitad de la noche. Sólo un autor con alma de bardo puede contar la vieja historia y conseguir que no nos despeguemos del asiento.

Te gustará si eres cinturón negro de literatura fantástica, quieres iniciarte en ella o bien piensas que este género siempre va de enanos, elfos y señoras que envían a caballeros en busca de objetos perdidos.

Otros puntos de vista: Anhelarium | La Utopía de Casiopea | Papel en Blanco

Canción de Hielo y Fuego en HBO

Mejores no podían ser las noticias que llegan de Zona Fandom (vía Aglarond): tras comprar Canción de Hielo y Fuego para su emisión como serie, George R. R. Martin anuncia en su blog que la cadena HBO ha autorizado la producción del episodio piloto.

De esta forma, la popular cadena incia lo que muy probablemente sea una tremenda espiral de beneficios económicos derivados de la serie. Los fanáticos de Canción de Hielo y Fuego son ejércitos enteros, y muchos estamos esperando aventuras y batallas con el sello de la HBO.

Para quien no esté familiarizado con la saga, extracto un comentario que realicé en uno de mis antiguos blogs.

Hace ya algún tiempo comenté en el Codexcast lo que opinaba sobre Juego de Tronos, el primer volumen de la saga Canción de Hielo y Fuego escrita por George R. R. Martin. Canción de Hielo y Fuego es una saga épica en un mundo medieval con todo lo que suele ser habitual en este tipo de novelas, pero tratado de una manera muy diferente a lo que solemos estar acostumbrados.

A pesar de que la saga se emplaza en un mundo ficticio, las situaciones y trama argumental recrean de manera bastante fiel como se las gastaban los señores medievales, especialmente todas las atrocidades de las que eran capaces en tiempos de guerra. Y es que en esta novela, las mayores bestias no son las que pueblan los bosques o los lugares inhóspitos, sino los seres humanos.

Lo advertía en el Codexcast y lo sigo haciendo ahora. Que nadie se espere una narración amable y bondadosa porque se equivoca de libro. El autor no se corta un pelo al hablar de la crueldad y abominación de la guerra y la insidia. Si bien la lectura es evasión de la realidad, a veces siempre viene bien que hasta en el más utópico de los universos, pongan a la humanidad un espejo delante para que se vea bien la cara. Nos guste o no, a veces el ser humano es capaz de actos terribles, pero también de actos virtuosos y honorables. Estos libros contienen ambas cosas.

A pesar de su extensión, los libros de esta saga son de lectura fácilmente digerible, sin contar apenas con giros lingüísticos o complicados recursos literarios. pero ello no desluce en absoluto la calidad de estas obras. La riqueza en recursos es sustituida por la riqueza argumental, proporcionándonos una increíble trama que nos mantendrá pegados al libro de manera inevitable.

Felicidades a la cadena de televisión por la iniciativa. Si la calidad es digna de la obra y de HBO, los espectadores tampoco defraudaremos. Si estás leyendo los libros, ¿que lugar/persona te gustaría ver?.

Bosque Mitago (Robert Holdstock, 1984)

HOLDSTOCK, Robert. Bosque Mitago. Traducido por Cristina Maciá; editado por Alejo Cuervo. Madrid: Gigamesh, 2005. 271p. ISBN 84-96208-28-1

HOLDSTOCK, Robert. Bosque Mitago. Traducido por Cristina Maciá; editado por Alejo Cuervo. Madrid: Gigamesh, 2005. 271p. ISBN 84-96208-28-1

Una aventura apasionante, una brillante reflexión sobre los mitos

En 1946, Steve Huxley, que se había establecido en Marsella tras el final de la Segunda Guerra Mundial, recibe una carta de su hermano Christian desde Herefordshire notificándole la muerte de su padre. De este modo, Crhistian regresará al Refugio del Roble, el hogar de su familia, a poca distancia del Bosque Ryhope.

Lo que Steve desconoce es el secreto que se oculta tras la arboleda. Un secreto que tiene que ver con su padre, su hermano y una mujer llamada Guiwenneth.

La literatura fantástica tiende al grosor. Casi todas las sagas u obras famosas ocupan interminables hileras de volúmenes en domicilios o bibliotecas. Por ello, es gratificante descubrir que un autor consigue forjar una impresionante novela de fantasía épica en 269 páginas.

La historia de Steve y el Bosque Ryhope es, por si sola, muy similar a otros mitos, novelas y cuentos que circulan por el mundo. Pero si uno se llama Robert Holdstock, y mezcla el argumento clásico con una de las reflexiones más brillantes sobre  el folklore popular, entonces ensayo y ficción se unen para formar la obra maestra que tengo la satisfacción de comentar en esta entrada.

Entre dos mundos

El escenario no podría ser más apropiado: Inglaterra a finales de los cuarenta. Un país que se cura lentamente las heridas infligidas por la Segunda Guerra Mundial.

El mundo moderno choca con Refugio del Roble, un lugar donde otra forma de ser, vivir y concebir la existencia acecha entre los árboles para lanzar a nuestro protagonista, Steve Huxley, en busca de la leyenda y el amor.

Holdstock bebe del inconsciente colectivo, concepto desarrollado por Carl Jung, que presupone una serie de símbolos primitivos afines a toda la humanidad. De la combinación de estas teorías con el folclore, especialmente el céltico, surge el bosque encantado: guardián de los mitos y la tradicion oral de los pueblos.

La dualidad de la novela es perfecta: la reflexión sobre los mitos que necesita de un mito para ser contada, y la aventura legendaria que precisa una reflexión sobre los mitos. Cualquiera de las partes por sí sola no tendría mucho éxito, pero ambas forman uno de los acercamientos más formidables al ser humano y su paso por el mundo.

La traductora

Los prólogos edtoriales suelen ser algo que pasa desapercibido en casi todas las novelas. Temerosos de que nos desvelen un final, solemos obviar esas pocas hojas que osan interponerse entre nosotros y la novela. Sin embargo, este prólogo merece leerse por dos razones: lo realiza su traductora, y te ríes cantidad.

También es de ley reconocer la gran labor que Cristina Macía está desempeñando en otra de mis sagas fantásticas favoritas: Canción de hielo y fuego, que ha supuesto la prueba definitiva de la paciencia que es capaz de atesorar ante nuestro insaciable apetito por las versiónes traducidas de la saga.

Leer Bosque Mitago es algo más que un rato entretenido. Porque todo ser humano pensó acerca de las leyendas y personas que lo precedieron. Porque es posible que esas leyendas habiten en algún lugar secreto, esperando.

Top 10 mundos fantásticos de la literatura

A través del Buzz de StumbleUpon llego a un listado con los 10 universos fantásticos más importantes de la literatura. Aquí está la lista resumida, pero no dejen de visitar la lista con mapas y descripciones extraídas de la Wikipedia.

  1. La Tierra Media, merecidísmo número uno.
  2. El País de las Maravillas y el otro lado del espejo, donde escapó Alicia.
  3. La Tierra de Oz, que está muy lejos de Kansas.
  4. Mundos de Gulliver, de lo más variopinto pare hacer turismo.
  5. Utopía, descrita por Santo Tomás Moro.
  6. Narnia, creada por Aslan.
  7. Shangri-La, el último paraiso.
  8. Nunca Jamás, donde sólo hay una forma de llegar.
  9. Pellucidar, ideado por el creador de Tarzán.
  10. Tierras de los Sueños, en el universo lovecraftiano.

Al final de la lista se menciona la omisión del Mundodisco, lo cual resulta poco más que un atentado contra el buen gusto. Estoy seguro de que los lectores encontrarán más ausencias flagrantes como Fantasía.

En el Pergamino Raspado ya escribimos anteriormente sobre mundos paralelos.