China refuerza el candado, también el resto del mundo

China da otro paso más hacia la perversión aislacionista que impera en Corea del Norte. Una lista de periodistas críticos con el régimen es una muesca más en el revolver con el que dispara el dragón a la libertad de expresión.

“Conductas profesionales malsanas” es el término utilizado, equiparable a muchas otras dictaduras que buscan la suciedad en corazón ajeno para no ver la del propio.

Podría parecer vergonzoso a ojos de la comunidad internacional y países democráticos, pero no se crean que en Europa vamos mucho más avanzados en cuestión de libertades y redes. Baste mencionar las iniciativas de control que se ponen en marcha desde la Unión Europea, las contínuas reclamaciones de sociedades de gestión sobre una internet donde la privacidad no exista, o la censura que muchas empresas establecen a los medios de comunicación.

La libertad de expresión disminuye a nivel global. A pesar de que los medios para decir lo que se piensa aumentan día a día, disminuye la posibilidad de hacerlo.

Vía 233grados.com.

Perdió la Frikipedia

Dejando aparte mi opinión moral sobre todo este asunto (si escuchais el Codexcast, seguro que os la imaginais), me preocupa enormemente que ahora se produzca un “efecto dominó”. Si la SGAE encontó motivos para demandar a una página satírica, donde todo es mentira por definición y además se edita a nivel colaborativo por cualquier persona que entre, no resulta muy dificil sospechar que próximos objetivos no han de andar muy lejos.

Nunca podremos evitar que se denuncie por calumnias, ya que utilizar las instituciones jurídicas es nuestro derecho como ciudadanos. Lo que me preocupa de verdad, es que un buen día podríamos asistir a la evolución del derecho al honor como arma de censura, y eso es algo terrorífico.

Lo peor de todo es que es un arma siniestra: obliga a los bloggers o webmasters a responder por todos y cada uno de los fragmentos de los comentarios publicados en su web. Puede ser preocupante si eres un blogger famoso y tienes 100 comentarios o más por cada entrada. Esto contribuirá a convertirnos en los policías de nuestros propio blog. Cuidado si una entrada es poléma porque generará insultos, cuidado si en un comntario llaman tonta a una compañía. Cuidado con esto, cuidado con lo otro… ¡Cuidadín!

Sería la última perversión del sistema judicial, utilizarlo como herramienta de coacción. La manera mas sutil de censura: incitación a la autocensura. Ojalá tarde en llegar ese día.

Para la reflexión: Imaginad que escribo un comentario anónimo incluyendo un insulto contra mi mismo, y luego denuncio a la web que incluia dicho insulto por daños al honor.

Da miedo, ¿verdad? Pues ojo con el tema.

Bandaancha: La SGAE vence el primer round contra la Frikipedia