La avaricia de las discográficas

Al parecer, no basta que iTunes sea el principal modelo de negocio paa la música en la red. Al menos, la música del circuito convencional.

El último delirio made in tecnofobia tiene forma de dolar. Al parecer, las pequeñas muestras o samples de las canciones en la iTunes Store también tienen un precio. Según informan medios como Público, Barrapunto o Mashable:

La industria discográfica y la asociación de autores, compositores y editores de EEUU están presionando para que el Congreso apruebe una ley que les permita recaudar derechos de autor por toda la música que se reproduzca a través de Internet.

Si no diera pena, la cosa ya daría risa. Gestoras, artistas e industria convencionales ya no saben a donde llegar en su esquizofrenia. Dinamitan modelos rentables y justos, para después quejarse de las maldades provocadas por las redes P2P. Ellos mismos se asestan el golpe y culpan de agresión a los inocentes. Como bien dice el refranero español, la avaricia rompe el saco. Pero este atropello parece un pozo sin fondo.

Steve Jobs contra el DRM

Hace un año el título me hubiera parecido de lo más absurdo e inverosimil. Pero es que mi cara era hace unos días mucho más inverosimil al enterarme de que Steve Jobs proclama ahora las bondades de un mundo sin DRM.

Si no me preparase yo mismo el desayuno pensaría que me han echado algo dentro.

Coincido con Enrique Dans, es muy facil pregonar el fin del DRM cuando le ves ir derecho a la ruina. He de reconocer que me ha hecho muchísima gracia el tema, porque o mucho me equivoco, o a muchos directovos de discográficas se les va a atragantar el café con la cartita.

El DRM es uno de los inventos tecnológicos más dañinos sobre la propiedad privada. Gracias al DRM, no podemos reproducir un disco donde queramos, utilizar una canción como queramos o abrir un archivo con el programa que queramos. Es como si te vendieran una cucharilla que solo puede remover un tipo de café, un microondas que solo funciona con precocinados de una marca determinada, o un clavo que solo se clava si utilizas un martillo a juego.

en los ultimos tiempos, las discográficas tradicionales vieron en el DRM una salida a su tan proclamada crisis. En la era del ciberespacio, el control sobre el objeto de consumo es la clave. Con el control de derechos se acabó el principio básico de la propiedad privada: hacer lo que nos de la gana con ella. En un mundo donde reina el DRM, tu propiedad es el enemigo. Mientras te deja probar sus cualidades hasta un límite, el producto te vigilará, te controlará y si es preciso te traicionará, enviando a su creador toda la información que recopile de tí. Es algo terrible y que antenta contra la libertad misma. Es algo que no va a durar.

No compres DRM, no aceptes aparatos que te arrebatan el control sobre tus acciones. Por muy bueno que sea un dispositivo, no vale la pena si te hace menos libre. Lucha contra el DRM, es por tu libertad.

Thoughts on Music: Nota oficial de Steve Jobs

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