Olvídate de virus, gusanos, troyanos y otras operaciones cibernéticas. La única manera de cargarse todo internet tiene que ver con el hacha de toda la vida. Ah, y quizá un posible holocausto nuclear. Al menos esas son, según Gizmodo, las mejores herramientas para la tarea, que requeriría un ataque coordinado en tres flancos:
- Cortar los cables de conexión.
- Destruir los servidores raíz.
- Destruir los grandes centros de datos.
Casi nada.