Spore sigue dando guerra

Algo falla en las relaciones públicas de una empresa de videojuegos cuando el DRM draconiano de Spore no se elimina, únicamente se rebaja un poco. Si esta es la gran respuesta que podemos esperar por parte de Electronic Arts ante un comportamiento inaceptabe, no cabe duda de que aún no aprendieron la lección.

Ars Technica puso a prueba los límites de Spore instalándolo más de cinco veces sin demasiados problemas. En las dos ocasiones que tuvieron que llamar al servicio técnico, la atención fue bastante buena. Loable, pero no excusable. Comprar un videojuego no debería darle a las compañías derecho para instalar toda clase de programas nocivos y controladores en nuestro ordenador. La administración digital de derechos, tal como está concebida actualmente, es veneno para el progreso.

Probablemente la cantidad de puntuaciones negativas que el producto recibió en Amazon haga más por el final del DRM que todas las cartas de Steve Jobs. Sea como fuere, muchos jugadores han comenzado a revertir la mala fama del juego otorgándole cuatro estrellas.

Spore y la protección anticopia de los videojuegos | Error500.

El iPhone y la lista negra

Ayer publiqúe un artículo de opinión en La Voz de Asturias con mi punto de vista sobre el famoso Kill Switch que fue localizado en los terminales de Apple. Resultó inevitable mencionar ciertos paralelismos con el DRM.

El pasado año, Steve Jobs publicó sus reflexiones sobre música. En aquel momento pensé que Apple entraría en una nueva etapa: la muerte de la administración digital de derechos, conocida en inglés por las siglas DRM . Este sistema es el último engendro de la gran carrera armamentística destinada a tomar el control del consumidor a través del control de la tecnología. Una suerte de alquimia futurista que transforma el proceso de compra en alquiler condicionado.

Más en La tostadora no es tuya.

Steve Jobs contra el DRM

Hace un año el título me hubiera parecido de lo más absurdo e inverosimil. Pero es que mi cara era hace unos días mucho más inverosimil al enterarme de que Steve Jobs proclama ahora las bondades de un mundo sin DRM.

Si no me preparase yo mismo el desayuno pensaría que me han echado algo dentro.

Coincido con Enrique Dans, es muy facil pregonar el fin del DRM cuando le ves ir derecho a la ruina. He de reconocer que me ha hecho muchísima gracia el tema, porque o mucho me equivoco, o a muchos directovos de discográficas se les va a atragantar el café con la cartita.

El DRM es uno de los inventos tecnológicos más dañinos sobre la propiedad privada. Gracias al DRM, no podemos reproducir un disco donde queramos, utilizar una canción como queramos o abrir un archivo con el programa que queramos. Es como si te vendieran una cucharilla que solo puede remover un tipo de café, un microondas que solo funciona con precocinados de una marca determinada, o un clavo que solo se clava si utilizas un martillo a juego.

en los ultimos tiempos, las discográficas tradicionales vieron en el DRM una salida a su tan proclamada crisis. En la era del ciberespacio, el control sobre el objeto de consumo es la clave. Con el control de derechos se acabó el principio básico de la propiedad privada: hacer lo que nos de la gana con ella. En un mundo donde reina el DRM, tu propiedad es el enemigo. Mientras te deja probar sus cualidades hasta un límite, el producto te vigilará, te controlará y si es preciso te traicionará, enviando a su creador toda la información que recopile de tí. Es algo terrible y que antenta contra la libertad misma. Es algo que no va a durar.

No compres DRM, no aceptes aparatos que te arrebatan el control sobre tus acciones. Por muy bueno que sea un dispositivo, no vale la pena si te hace menos libre. Lucha contra el DRM, es por tu libertad.

Thoughts on Music: Nota oficial de Steve Jobs

Más: Alt1040, Jorge Cortell, Error500, Denken Über, Barrapunto e Interiuris