Compartir en Twitter

twittyMe sorprende mucho la forma tan rápida en la que están apareciendo servicios destinados a compartir todo tipo de material a través de Twitter. Es el caso de Twitpic, que nos permite compartir foografías, y que está siendo muy utilizado a raiz de su implementación en varias herramienas de terceros como Tweetdeck. El rotundo éxito de esa aplicación ha generado algun servicio competidor como TweetPhoto.

La aparición de este tipo de aplicaciones web es muy interesante. Porque sitios donde compartir imágenes, documentos o música existen a cientos, pero pocos han tenido la gran habilidad de centrarse en una red social o servicio muy utilizado, imitando su estética y estructura.

La última novedad viene a través de Techcrunch, y se llama TwitDoc. Como podrán adivinar, se trata de un servicio que nos permite subir cualquier tipo de documento a la red para compartirlo en Twitter u otras redes sociales.

Al parecer, la ventaja que ofrece el servicio radica en colgar tu documento en Twitter con un sólo paso, donde introduciremos el documento a subir, el texto que lo acompaña y nuestras credenciales para que TwitDoc pueda publicarlo en Twitter. Al principio no localizaba en la página una sección con información adicional sobre el servio y sus creadores, pero no ha tardado en aparecer.

Cuidado con tu datos

El problema de los servicios que dependen de otros radica en las credenciales. Al final, acabas proporcionando tu nombre de usuario y contraseña a multitud de empresas ajenas al servicio principal. Por ello, es recomendable que utilices datos difentes para diferentes redes sociales. No digamos ya el correo electrónico, donde repetir contraseñas puede considerarse casi pecado mortal.

Recuerda: la comodidad es buena, pero la seguridad es lo primero.

Cuida tu seguridad en el correo electrónico

Con la llegada de la Web 2.0, el correo electrónico se ha convertido en la llave maestra para casi todos los servicios que utilizamos en la red.

Esta ventaja contiene un peligro: quien gana el acceso a nuestro correo, podría ganar el acceso a todo lo demás. Si tenemos en cuenta que los grandes servicios no facilitan demasiado las cosas en caso de un robo de identidad, un incidente de este tipo puede llegar a ser especialmente grave. Afortunadamente, la prevención es mucho más fácil que la solución. Aquí tienes algunas sugerencias para aumentar la seguridad.

  • Activa la conexión segura en Gmail.
  • Utiliza cifrado en los correos.
  • Protege tu cuenta con una buena contraseña. Cámbiala cada cierto tiempo.
  • Mantén direcciones separadas para enviar correos y registrarte en servicios.
  • Utiliza servicios como OpenID para evitar introducir tu correo en todas partes.
  • Recuerda: el correo es la llave maestra.

Firefox vulnerable (o la duda metódica aplicada a la informática)

Actualización 22/11/2006: parece que la vulnerabilidad ya ha sido explotada.

¿Firefox en peligro? ¡Horror! ¡Pánico! ¡Herejía!

Pues parece que sí. Que nadie se extrañe, porque esto no es cosa de ayer. Todos coincidimos en que navegar con Internet Explorer es algo similar a tirarse con un paracaídas de papel o acostarse en una tabla de pinchos protegido con una gasa. No importa lo que hagas, no estás seguro ahí dentro hijo.

Sin embargo, conviene saber que Firefox, como segundo navegador más utilizado, también adolece de fallos susceptibles de utilizarse para fines dudosos. Su indiferencia al ActiveX no siempre es suficiente para proteger al navegador del panda rojo. Prueba de ello es una vulnerabilidad del sistema gestor de contraseñas. Mal sitio para que aparezca una vulnerabilidad, muy mal sitio.

En Kriptópolis siempre dicen que sacar a colación vulnerabilidades en Firefox es un deporte de riesgo más letal que la propia navegación con Internet Explorer. Más de una crítica se ha llevado la excelente web por sacar a colación defectos de seguridad en el navegador. La polémica está servida cada vez que se descubren nuevos fallos.

El mal de segunda generación

Somos internautas y nos gusta. Utilizamos software libre, nos oponemos a las discográficas y muchos abogamos por un modelo de negocio más justo. Nos declaramos fieles seguidores de Chuck Norris y Richard Stallman. Si es gratis, debe ser bueno. Si es libre, ha de ser mejor.

Pero los nuevos servicios y programas para la red han tenido con algo más oscuro bajo el brazo: el mal de segunda generación.

Muchos especialistas han investigado el posible origen de esta afección tan terrible. pero solo se han podido desentrañar algunos retazos sobre esta enfermedad que a más de uno ha consumido. El primer síntoma casi siempre pasa desapercibido: Uso Firefox, luego estoy seguro.

Tendemos a creer que Firefox es sinónimo de seguridad. No es así. El único sinónimo real de seguridad es un comportamiento adecuado, o unas precauciones adecuadas. Y no te creas que aún así te has librado. Si alguien está lo suficientemente empeñado en entrar en tu sistema es probable que lo consiga. El método infalible para ser invulnerable a los ataques de la red: no navegues por la red.

Leemos a diario Barrapunto, sabemos utilizar lectores de feeds y nos devanamos los sesos para explicarle a alguien que usa el messenger por qué sería mejor que se cambiara a Jabber. Manejamos la web de la segunda generación. Nos hemos educado en ella y hemos disfrutado con ella. Pero la soberbia a veces nos hace vulnerables. A mi nunca me va a pasar nada, utilizo el navegador/sistema/loquesea más seguro del mercado. No me vengas con tonterías, nunca me podría pasar.

Pues si, te puede pasar.

La vacuna

No dormirse en la complacencia. No creas que estarás a salvo de todo por muy bueno que sea tu sistema. Pero hay luz al final del túnel. Un buen mecanismo de seguridad no solo bloquea a un intruso, lo desmoraliza. Puede que sepa abrir una puerta. Pero nunca tendrá paciencia para abrir 20 puertas una detrás de otra. Podría ser que sí, pero dudo que seamos lo suficientemente importantes.

Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas, una vez en la vida.

René Descartes

(Dedicado a Kriptópolis, gracias por todo el esfuerzo.)