La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido

Hace 112 años nació un hombre notable. Un hombre cuya imaginación sólo se podía comparar con dos cosas: su talento para la escritura y su amor por la lectura.

Este hombre inventó sueños, personajes extraños y países remotos que nacen de las enciclopedias. Concibió un cuento tan hermoso que es casi un himno para la profesión en la que escogí formarme.

Hoy Google homenajea a este hombre y también le homenajeo yo, como pago a lo sucedido a finales del siglo pasado, cuando tuve el honor de comentar uno de sus textos durante mi prueba de acceso a la universidad.

Feliz cumpleaños, señor Borges. Que el lugar donde su conciencia repose haga justicia a los mundos con los que hizo soñar a tantos lectores.

De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación

Puertas y preguntas

Cita

—¿Y nunca ha preguntado a nadie acerca de esa casa de la puerta? —preguntó Mr. Utterson. —Pues no señor, he tenido esa delicadeza —fue la respuesta—. Estoy decididamente en contra de toda clase de preguntas. Me recuerdan demasiado el día del juicio Final. Hacer una pregunta es como arrojar una piedra. Uno se queda sentado tranquilamente en la cima de una colina y allá va la piedra arrastrando otras cuantas a su paso hasta que al final van a dar todas a la cabeza de un pobre infeliz (aquel en quien menos habías pensado) que no se ha movido de su jardín, y resulta que la familia tiene que cambiar de nombre. No señor. Yo siempre me he atenido a una norma: cuanto más raro me parece el caso, menos preguntas hago.

Robert L. Stevenson, El extraño Caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Tras la compra de Motorola Mobility, Google ya tiene escudo contra las patentes

Ah, qué mes tan tranquilo es agosto. Apenas hay noticias importantes y un remanso de paz se extiende por la red. Bueno, al menos hasta hoy.

Google ha comprado Motorola Mobility, dicen que para proteger Android de la tormenta de patentes que se aproximaba. En Business Insider:

Based on the comments on the conference call and the phrasing of the quotes Google has provided from partners to defend the deal, a big rationale for making this deal seems to be about buying mobile patents–and, thus, “defending” Android from Apple’s and Microsoft’s attacks.

It seems safe to say that, six months ago, investors and partners did not realize that Google was going to have to shell out $13 billion to “defend” Android, let alone start competing with its hardware partners.

Y en esto último radica el peligro de la adquisición: si Google se convierte en un fabricante de hardware, ¿cómo verán esta nueva competencia las marcas que utilizan Android en sus dispositivos? Quizá por ello ha incluido la compañía este pequeño cortafuegos en forma de párrafo, inserto en el anuncio de compra:

This acquisition will not change our commitment to run Android as an open platform. Motorola will remain a licensee of Android and Android will remain open. We will run Motorola as a separate business. Many hardware partners have contributed to Android’s success and we look forward to continuing to work with all of them to deliver outstanding user experiences.

Tal vez sí, tal vez no. ¿Creen ustedes que Google haría una compra multimillonaria para no desarrollar todo su potencial y superar a la competencia? Aunque la compañía de Mountain View lo niegue de forma explícita, es inevitable acordarse del ‘modelo Apple’.

En estos momentos, la blogosfera tecnológica es un hervidero y el listado completo de reacciones en Techmeme está apunto de salirse de las tablas.

El artefacto argumental

Seth Worley y Aharn Rabinowitz presentan este corto sobre un aspirante a director de cine que un buen día compra a través de Amazon un misterioso objeto llamado Plot Device (algo así como Artefacto Argumental), que rapidamente se convierte en la peor pesadilla de su comprador. Sin duda, uno de los vídeos más divertidos que he visto recientemente.

Vía Boing Boing.

Historia secreta

No suelo frecuentar los blogs y páginas sobre anécdotas históricas. Prefiero esperar a enlaces, reenlaces y tuits par examinar alguna cosilla que pudiera haberme perdido, como recomendaba Cory Doctorow en un artículo para The Guardian. Sin embargo, hay una notable excepción que permanece en mi Google Reader desde hace ya unos meses, y es una sección del blog io9 llamada Secret History.

Io9 es una publicación de la factoría Gawker orientada a la ciencia ficción y fantasía. Dada la abundante cantidad de historias publicadas en los blogs de la compañía, sindicar toda la web en el agregador de noticias es poco más que un suicidio. Por ello, recomiendo especialmente la sección mencionada, que incluye relatos sobre episodios históricos con algún componente misterioso. Entre los publicados hasta ahora, hay varios que merecen ser destacados:

  • Sobre Herbert Spencer, que acuñó el concepto de “supervivencia del mas fuerte” y fue uno de los máximos exponentes del darwinismo social. Pocas veces se habla de su sentido del humor, bastante sádico; su galopante hipocondria y cierta afición a verstir un traje de una sola pieza que le hacía parecer un oso.
  •  Sobre William S. Burroughs, y su experiencia como adepto en la Iglesia de la Cienciología. Cierto es que no llega a la extensión y análisis del publicado por The New Yorker sobre este fenómeno, pero es extremadamente divertido, sea como fuere.
  • Sobre el primer museo del que se tiene constancia, creado por una princesa babilonia hace 2.500 años.

Además, hay pequeñas notas que complementan estos artículos, más extensos. En general, Io9 es un buen blog; prueba de ello son otros trabajos como esta interesante serie de artículos dedicada al género Pulp.

Imagen: ruinas de Cirene (Flickr/Gordontour)

¡Que no cunda el pánico! Hoy es el día del orgullo friki

Hoy es el Día del Orgullo Friki, también denominado Día de la Toalla; una fecha donde sacamos nuestro verdadero yo a pasear. Con motivo de tal celebración, reciclo una columna que publiqué hace unos meses en La Voz de Asturias y que es, a todos los efectos, una vindicación del género fantástico y la ciencia ficción, temáticas a las que debo gran parte de mi amor por la lectura. Mucha gente tiene los pies en el suelo, nosotros tenemos una flota estelar. Feliz día.

A caballo, si hace falta

La saga de libros La Espada de la Verdad, escrita por Terry Goodkind, inspiró una serie de televisión que se estrenó en España bajo el título La Leyenda del Buscador. No me pierdo ningún capítulo, a pesar de que programas de otra temática y similar calidad no hubieran resistido tres visionados. Explicación: la fantasía es una droga; y de las duras, porque distorsiona la realidad de forma divertida.

Un ejemplo tiene como protagonista a un chaval de Massachusetts llamado Daniel Depaolis. En la Spirit Week de su colegio –parecida a la Semana Cultural que se celebra en algunos institutos–, una de las jornadas estaba dedicada a los caballeros. Depaolis obró en consecuencia: acudió a su colegio montado a caballo, con yelmo y espada, en compañía de su escudero. La reacción ante semejante ocurrencia no se hizo esperar, y el director del centro le obligó a bajarse del caballo para después expulsarle durante dos días.

Terry Pratchett es uno de los mejores autores de literatura fantástica. Las novelas del Mundodisco le proporcionaron reconocimiento mundial y el título de Caballero de la Orden del Imperio Británico en 2009. Cualquier realista o descreído acogería semejante pompa con una mezcla de sorpresa y embarazo. El caso de Sir Pratchett fue diferente; como autor de género, supo exactamente lo que había que hacer. Con ayuda de un amigo herrero, utilizó mineral procedente de meteoritos y se forjó una espada mágica. Observen que no utilizo el entrecomillado, porque si uno se forja su propia espada con metal de los cielos, la espada es mágica y no hay más discusión.

Alumnos como Depaolis y autores como Pratchett nos enseñan una valiosa lección: la realidad es tozuda, pero nosotros somos más y estamos mejor armados. Por eso hay que tener cuidado antes de maltratar la nueva edición de lo que fue una gran película en el género fantástico.

Jorge Lorenzo es Campeón del Mundo de Moto GP 2010. Y ahí terminan mis conocimientos académicos sobre su persona; no soy aficionado a las motos, ni le conozco en el plano personal para juzgar intenciones. Pero cuando en el blog Zona Fandom publicaron, en medio del horror, que el Sr. Lorenzo iba a tener un papel en el doblaje de Tron: Legacy , poco faltó para que forjara yo también una espada y fuera en su busca.

Tron es una de aquellas joyas que salieron de la factoría Disney a principios de los 80. En la historia, un programador llamado Kevin Flynn intenta salvar el mundo digital que ha creado desde dentro, tras ser arrastrado al mismo por el Control Central de Procesos, una malvada inteligencia artificial. Flynn, un Usuario entre programas, un dios entre sus criaturas, ayuda al personaje Tron a conseguir llegar a la torre I/O, templo de comunicación donde otro Usuario les dará la clave para destruir al tiránico CCP y devolver la paz al sistema.

Utilizando máquinas, Tron habla de humanos; piezas en el gran sistema jerarquizado, buscando al programador último y esperando siempre instrucciones. Una gran película de ciencia-ficción y fantasía, cuya secuela se estrenará en Diciembre y que merece un respeto por parte de la Disney. Deje usted el doblaje a los profesionales, señor Lorenzo. Y ustedes, amos deMickey Mouse en versión española, mejor no saquen de quicio a los espectadores de culto. Si hace falta, entraremos a caballo en el estudio de doblaje.

Imagen: Flickr|Jim Linwood

De ratones y gatos en la jornada de reflexión

Tras ver el vídeo, estoy seguro de que cada persona tendrá una idea distinta sobre:

  • Quienes son los gatos negros.
  • Quienes son los gatos blancos.
  • Quienes son los gatos moteados.
  • Quienes son los ratones.
  • Si hay ratones y gatos.
  • Si somos todos ratones.
  • Si somos todos gatos.

Es lo bueno de algunas fábulas: están abiertas a la interpretación. Sea como fuere, vota. Es de los pocos derechos que permanecen con el paso de las décadas.

Vía La Ciencia y sus Demonios.

La #spanishrevolution fue (y será) tuiteada

Desde hace mucho, los críticos con la capacidad de movilización de la red argumentan que una cosa son 10.000 personas a posadera sentada en Twitter y otra, muy distinta, llevar esa movilización a la calle. Que el verdadero valor radica en lo segundo, y que no había pruebas suficientes de que pudiera estar debidamente organizado por lo primero.

Pues ahí tienen.

No soy un iluso. Cuando se cierren las urnas, gobierne quién gobierne seguiremos con los mismos defectos en las instituciones. Sin embargo, algo habrá cambiado para siempre en la mentalidad de los políticos. Con el jaleo montado a causa de la Ley Sinde, y sumándole ahora una protesta mucho más genérica e importante en términos políticos, algo me dice que ya no se volverán a ver los cabreos de Twitter y otras redes con los mismos ojos.

Democracia real, ese tabú

Me hace mucha gracia ver la úlcera que apodera las tertulias políticas cada vez que se pronuncian las palabras “democracia real”. Todo el mundo se indigna, se acalora y se apresura a decir que ya estamos en una democracia. Es como mentar a Voldemort.

Uno de los principales indicadores de que estamos en una democracia es que, precisamente, podemos hablar de ella; incluso para decir que la que tenemos es de mala calidad. O para decir de ella que es una mierda; cosa que, por cierto, no es lo que quieren decir muchos acampados; tampoco yo. Pero se puede hablar de ello; debe poder hablarse de ello, ya que existe algo llamado libertad de expresión.

¿Hay un más allá?

Otro enigma que parece obsesionar a prensa y tertulia es la continuidad del movimiento. ¿Perdudarán las concentraciones? ¿Caerán vaporizadas tras el cierre de las urnas? Honestamente, no creo que esa sea la pregunta más importante. La pregunta más importante es: ¿Qué piensan hacer los partidos mayoritarios tras todo este movimiento?

Todos ustedes se imaginan la respuesta. Yo sólo espero que esa suposición no sea correcta. Al menos, ya sabemos que es lo que aterra, de verdad, a los políticos: una sociedad que exige sin miedo, sin bandera.

Foto: Flickr | Brocco_lee