La fuerza del #12M15M es la fuerza de Internet

Como en el Día de la Marmota, Gobierno, partidos políticos y medios de comunicación parecen repetir, con algún pequeño cambio. los esquemas del año pasado a la hora de analizar y responder al movimiento de los indignados.

La Policía en Madrid, bajo las órdenes de Delegación del Gobierno, había coexistido pacíficamente con los manifestantes hasta las cuatro/cinco de la mañana del sábado. En ese momento comenzaron los golpes, de los que no se libró ni un Premio Pulitzer y algunas personas que ni siquiera iban a Sol. Se ve que la crisis económica no se ha traducido en una recesión del mamporro.

La sorpresa ha venido, quizá, de la mano de los partidos políticos. Resulta curioso ver al Partido Socialista defendiendo a capa y espada el movimiento que, hace muy poco tiempo, le propinó una sonora cacerolada por considerarle uno de los responsables del sistema bipartidista que sufre nuestra democracia. No me interpreten mal, eso les honra; pero no es necesario preguntarse que pasaría si las tornas fueran las de antes.

Algo parecido va por el Partido Popular, algunos de cuyos cargos llegaron a defender el movimiento mientras que ahora se debate entre la crítica acerada y el silencio ensordecedor.

En cuanto a los medios de comunicación, no les ha venido mal la lección de civismo que los concentrados practicaron durante toda la jornada del sábado. Al menos, hasta que se empezaron a repartir mamporros.

Esta mañana en Los Desayunos, una periodista criticaba los inconvenientes del sistema asambleario, que impide a las organizaciones que forman parte del movimiento dotarse de una estructura mejor organizada. Pero esa es, precisamente, la fuerza del 15M. Nada les gustaría más al bipartidismo que ver como sus principales enemigos juegan en su campo, con sus reglas. Sería, en mi opinión, un terrible error, ya que no se puede destruir lo que no tiene una forma definida.

Porque este movimiento hace falta, aunque solo fuera para que unas pobres familias siguieran durmiendo bajo cuatro paredes y un techo; para que los barrios tomen, de nuevo, conciencia de sí mismos y para que los políticos tengan, al menos, la dignidad de avergonzarse por transformar un sistema político digno en una feria con sorteo de perrito piloto cada cuatro años.

Una vez más, Youtube y las redes sociales volvieron a demostrar su valía, convirtiéndose en los canales preferidos por la audiencia, que los utilizó activamente o como apoyo a la información procesada que servían los canales de televisión. Es curiosa la democratización del espacio mediático que han traído aplicaciones como Twitter, un verdadero fenómeno para los internautas y, al mismo tiempo, una verdadera droga para aquellos que antes tendían a no escuchar. Por no hablar de los blogs, cuya llegada piló desprevenida a toda una generación de VIP’s de la noticia.

La fuerza del #12M15M es la fuerza de Internet; a veces volátil, a veces furiosa. La fuerza de la heterogeneidad, de la ruptura con los modelos establecidos, de la comunicación con los pueblos. Es la fuerza de la herramienta que otorga voz a aquellos que, hasta ahora, nunca la habían tenido.

 Imagen: Fickr | The Real Duluoz

¡Que no cunda el pánico! Hoy es el día del orgullo friki

Hoy es el Día del Orgullo Friki, también denominado Día de la Toalla; una fecha donde sacamos nuestro verdadero yo a pasear. Con motivo de tal celebración, reciclo una columna que publiqué hace unos meses en La Voz de Asturias y que es, a todos los efectos, una vindicación del género fantástico y la ciencia ficción, temáticas a las que debo gran parte de mi amor por la lectura. Mucha gente tiene los pies en el suelo, nosotros tenemos una flota estelar. Feliz día.

A caballo, si hace falta

La saga de libros La Espada de la Verdad, escrita por Terry Goodkind, inspiró una serie de televisión que se estrenó en España bajo el título La Leyenda del Buscador. No me pierdo ningún capítulo, a pesar de que programas de otra temática y similar calidad no hubieran resistido tres visionados. Explicación: la fantasía es una droga; y de las duras, porque distorsiona la realidad de forma divertida.

Un ejemplo tiene como protagonista a un chaval de Massachusetts llamado Daniel Depaolis. En la Spirit Week de su colegio –parecida a la Semana Cultural que se celebra en algunos institutos–, una de las jornadas estaba dedicada a los caballeros. Depaolis obró en consecuencia: acudió a su colegio montado a caballo, con yelmo y espada, en compañía de su escudero. La reacción ante semejante ocurrencia no se hizo esperar, y el director del centro le obligó a bajarse del caballo para después expulsarle durante dos días.

Terry Pratchett es uno de los mejores autores de literatura fantástica. Las novelas del Mundodisco le proporcionaron reconocimiento mundial y el título de Caballero de la Orden del Imperio Británico en 2009. Cualquier realista o descreído acogería semejante pompa con una mezcla de sorpresa y embarazo. El caso de Sir Pratchett fue diferente; como autor de género, supo exactamente lo que había que hacer. Con ayuda de un amigo herrero, utilizó mineral procedente de meteoritos y se forjó una espada mágica. Observen que no utilizo el entrecomillado, porque si uno se forja su propia espada con metal de los cielos, la espada es mágica y no hay más discusión.

Alumnos como Depaolis y autores como Pratchett nos enseñan una valiosa lección: la realidad es tozuda, pero nosotros somos más y estamos mejor armados. Por eso hay que tener cuidado antes de maltratar la nueva edición de lo que fue una gran película en el género fantástico.

Jorge Lorenzo es Campeón del Mundo de Moto GP 2010. Y ahí terminan mis conocimientos académicos sobre su persona; no soy aficionado a las motos, ni le conozco en el plano personal para juzgar intenciones. Pero cuando en el blog Zona Fandom publicaron, en medio del horror, que el Sr. Lorenzo iba a tener un papel en el doblaje de Tron: Legacy , poco faltó para que forjara yo también una espada y fuera en su busca.

Tron es una de aquellas joyas que salieron de la factoría Disney a principios de los 80. En la historia, un programador llamado Kevin Flynn intenta salvar el mundo digital que ha creado desde dentro, tras ser arrastrado al mismo por el Control Central de Procesos, una malvada inteligencia artificial. Flynn, un Usuario entre programas, un dios entre sus criaturas, ayuda al personaje Tron a conseguir llegar a la torre I/O, templo de comunicación donde otro Usuario les dará la clave para destruir al tiránico CCP y devolver la paz al sistema.

Utilizando máquinas, Tron habla de humanos; piezas en el gran sistema jerarquizado, buscando al programador último y esperando siempre instrucciones. Una gran película de ciencia-ficción y fantasía, cuya secuela se estrenará en Diciembre y que merece un respeto por parte de la Disney. Deje usted el doblaje a los profesionales, señor Lorenzo. Y ustedes, amos deMickey Mouse en versión española, mejor no saquen de quicio a los espectadores de culto. Si hace falta, entraremos a caballo en el estudio de doblaje.

Imagen: Flickr|Jim Linwood

De ratones y gatos en la jornada de reflexión

Tras ver el vídeo, estoy seguro de que cada persona tendrá una idea distinta sobre:

  • Quienes son los gatos negros.
  • Quienes son los gatos blancos.
  • Quienes son los gatos moteados.
  • Quienes son los ratones.
  • Si hay ratones y gatos.
  • Si somos todos ratones.
  • Si somos todos gatos.

Es lo bueno de algunas fábulas: están abiertas a la interpretación. Sea como fuere, vota. Es de los pocos derechos que permanecen con el paso de las décadas.

Vía La Ciencia y sus Demonios.

La #spanishrevolution fue (y será) tuiteada

Desde hace mucho, los críticos con la capacidad de movilización de la red argumentan que una cosa son 10.000 personas a posadera sentada en Twitter y otra, muy distinta, llevar esa movilización a la calle. Que el verdadero valor radica en lo segundo, y que no había pruebas suficientes de que pudiera estar debidamente organizado por lo primero.

Pues ahí tienen.

No soy un iluso. Cuando se cierren las urnas, gobierne quién gobierne seguiremos con los mismos defectos en las instituciones. Sin embargo, algo habrá cambiado para siempre en la mentalidad de los políticos. Con el jaleo montado a causa de la Ley Sinde, y sumándole ahora una protesta mucho más genérica e importante en términos políticos, algo me dice que ya no se volverán a ver los cabreos de Twitter y otras redes con los mismos ojos.

Democracia real, ese tabú

Me hace mucha gracia ver la úlcera que apodera las tertulias políticas cada vez que se pronuncian las palabras “democracia real”. Todo el mundo se indigna, se acalora y se apresura a decir que ya estamos en una democracia. Es como mentar a Voldemort.

Uno de los principales indicadores de que estamos en una democracia es que, precisamente, podemos hablar de ella; incluso para decir que la que tenemos es de mala calidad. O para decir de ella que es una mierda; cosa que, por cierto, no es lo que quieren decir muchos acampados; tampoco yo. Pero se puede hablar de ello; debe poder hablarse de ello, ya que existe algo llamado libertad de expresión.

¿Hay un más allá?

Otro enigma que parece obsesionar a prensa y tertulia es la continuidad del movimiento. ¿Perdudarán las concentraciones? ¿Caerán vaporizadas tras el cierre de las urnas? Honestamente, no creo que esa sea la pregunta más importante. La pregunta más importante es: ¿Qué piensan hacer los partidos mayoritarios tras todo este movimiento?

Todos ustedes se imaginan la respuesta. Yo sólo espero que esa suposición no sea correcta. Al menos, ya sabemos que es lo que aterra, de verdad, a los políticos: una sociedad que exige sin miedo, sin bandera.

Foto: Flickr | Brocco_lee