#leylasalle: nueva amenaza a la cultura

Imagen de un laberintoLo trágico en el mundo de las profecías relativas al derecho de autor es que siempre acaban cumpliéndose. Hace ya algún tiempo, pronostiqué en uno de mis artículos para La Voz de Asturias que a los lobbies del copyright y las gestoras de derechos de autor nunca les resultaría suficiente todos los atropellos a las libertades ciudadanas cometidos en nombre de la aristocracia cultural.

Como el dinero carece de ideología, los partidos mayoritarios, apoyados por algunas formaciones conservadoras como CiU, cantaron a una con el anterior Gobierno -progresista y socialdemócrata- para no enmendar una disposición adicional en la Ley de Economía Sostenible que abría la puerta al cierre de webs con una supervisión judicial exigua.

La impulsora del texto, Ángeles González-Sinde, pasará a la historia como una de las ministras de cultura que más perjuicio ha causado a la libertad de expresión en la red de nuestro país, provocando varas acciones de protesta como el ya histórico #manifiesto, o iniciativas ciudadanas como el movimiento #nolesvotes. Aterrados por las posibles consecuencias de sus acciones, los impulsores de esta normativa comenzaron una campaña de intoxicación informativa como pocas hemos visto en nuestra democracia, incluyendo mentiras sobre los movimientos anteriormente citados y las palabras del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, que tuvo el cuajo de afirmar que “no se iba a cerrar ninguna web” ante la prensa. Mientras tanto, las gestoras presumían de haber colado un gol a la ciudadanía digital.

Afortunadamente para los internautas, la Ley Sinde demostró su utilidad a los pocos meses de ser definitivamente aprobada por el nuevo Gobierno del PP: apenas ninguna. A pesar de las trampas jurídicas y tecnológicas que se impusieron a los defendidos, de las cuales ya dejaron testimonio abogados especializados en Propiedad Intelectual como David Bravo, el resultado de la Ley Sinde es tan penoso como ridículo. Ahí siguen las páginas de enlaces y el intercambio de archivos a través de redes P2P. Ahí siguen SeriesYonkis, Exvagos, Papyrefb2 y demás portales.

Se había sentado, sin embargo, un peligroso precedente en la escalada de la persecución del libre intercambio de cultura: como los excesos del anterior ejecutivo se demostraron inútiles, el actual ha tenido que subir el listón todavía más alto. Tan alto que es muy posible que el Proyecto de Ley de Propiedad Intelectual, conocido coloquialmente como Ley Lasalle, tenga éxito en el gran efecto secundario de estas normativas: minar nuestra libertad y amputar derechos ciudadanos que tanto nos costó conseguir.

Solidaridad prohibida

No me extenderé en ennumerar los perjuicios -y son muchos, créanme- que incluirá la nueva normativa de ser aprobada con su redacción actual. Basten citas al artículo que, a tal efecto, escribió David Bravo sobre la materia, donde especifica que la copia privada desaparecerá tal y como la conocemos:

La Ley define ahora expresamente lo que es “acceso legal” y lo restringe a las copias que se hagan de un soporte original -por lo que la obra ha de estar adherida a un soporte- y siempre que lo hayas adquirido en propiedad por haberlo comprado, excluyendo así copias de obras originales pero alquiladas e incluso las que se hacen de un original que te presta un amigo. Además se exige que esa copia del original que has comprado la hagas por tus propios medios, si la haces “con asistencia de terceros”, será ilícita.

Quizá me equivoque, pero es probable que todos los políticos que piensan votar a favor de esta ley grabasen alguna vez una cinta de casete con mezclas de sus canciones favoritas. Apoyarán, por lo tanto, la ilegalización de una práctica de la que ellos mismos disfrutaron y que, en opinión del que suscribe, tuvo un papel fundamental en el acercamiento de la cultura a los colectivos que no se podían permitir comerciar con la misma. Defina ahora hipocresía.

Pero eso no es lo peor; al menos, todo lo peor. La nueva ley abrirá una puerta para que gobernantes menos demócratas utilicen el derecho de autor como herramienta de censura. Volviendo a citar a Bravo:

El hincapié que se ha hecho siempre en las páginas de enlaces es porque la Comisión parece haber sido creada expresamente para acabar con ellas saltándose a los jueces. No obstante, aunque siempre se pongan estas páginas como ejemplo, nada impide que el procedimiento ante la Comisión Sinde-Wert se dirija contra cualquier otro tipo de web, como de hecho ya está sucediendo a día de hoy. Es más, ni siquiera se requiere lucro por parte de la web, sino que basta con que su actividad “sea susceptible de causar un daño patrimonial”.

Busquen, si pueden, alguna web hispana que no incluya contenidos bajo protección de copyright. Imágenes, GIF’s, retoques con PhotoShop… aquí les espero hasta que vuelvan.

¿Ya han regresado? Entenderán, ahora, el verdadero alcance de la normativa que se pretende aprobar. No existe en el mundo real mecanismo equiparable a este, a excepción de los últimos experimentos sobre censura de las ideas llevados a cabo por un puñado de dictaduras.

El Gobierno satélite

¿Recuerdan cómo se recrudeció la oleada de recortes en España? Yo sí: fue después de una llamada telefónica de Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, a José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de nuestro Gobierno. De forma similar, la inclusión de nuestro país en el informe 301, una supuesta lista de los países más ‘piratas’, aterrorizó de tal forma a nuestros representantes que cambiaron la soberanía residente en el pueblo por la de Washington y la industria norteamericana.

Hoy es otro Gobierno el que hinca la rodilla, pero el ansia de servidumbre es igual o más fervoroso. Tras la reunión ‘secreta’ de Mariano Rajoy con Christopher Dodd -presidente de la Motion Picture Ass. of America, una de las organizaciones más odiadas en EEUU por los defensores de los derechos digitales- el fantasma de la 301 volvió a recorrer los despachos de La Moncloa y se aceleró la presentación del proyecto presentado hoy en Consejo de Ministros. Parece una película del tardofranquismo, pero no lo es.

La reacción

Hace falta ser muy burro para conseguir que los internautas, las operadoras de internet y el resto de prestadores de servicios en la sociedad de la información vayan todos a una contra la normativa, pero eso es lo que, una vez más, pasará si este texto no se modifica, atempera o incluso elimina. La prensa tradicional está en crisis, los blogs y redes sociales se multiplican. La ciudadanía ya no es rehén de unos medios complacientes con el poderoso; tiene dónde elegir, y no me refiero a los canales de TDT.

Ya lo hemos visto antes: la reacción de los internautas no será de bajo calibre. Al ilegalizar de tal forma el intercambio de bienes culturales y estabular la libertad de expresión de los ciudadanos como si fueran un rebaño de cabras, el Gobierno está apunto de convertir la solidaridad en un acto de protesta e insurrección. No me parece una política demasiado sensata, sobre todo si quieren seguir triturando a los paganos.

Los internautas están de nuevo en lucha. El objetivo: defender una legislación moderna que facilite el intercambio cultural y que busque, de verdad, el beneficio de quienes de verdad enriquecen el honroso legado de este país, frenando a una tropa de oligarcas que han secuestrado tan elevado concepto con sus recopilaciones de recopilaciones, galas de premios que rascan barrigas y ‘rescates’ de obras pertenecientes al dominio público para aplicarles nuevas y bien engrasadas cadenas. Hoy, más que nunca, es el momento de luchar por la red y el mundo que queremos.

Imagen: Flickr | Cyberslayer

Facebook: no expondré amigos a tu estúpida comprobación de nombres

La obsesión de Facebook por minar nuestra privacidad parece, a veces, una vieja broma. Pero creo que se están pasando. No contentos con aguantar el abuso en el tratamiento de nuestros datos, la censura de cualquier desnudo artístico y la indolencia con la que tratan las denuncias sobre pornografía infantil, ahora quieren que espiemos a nuestros semejantes por el bien de su empresa y les indiquemos si un amigo nuestro está utilizado un seudónimo en lugar de su nombre real. En Talking Points Memo ilustran tamaño despropósito con una imagen capturada por la usuaria de Twitter @chapeaudefee.

Mensaje de Facebook para confirmar un nombre

Como señala Emil Protalinski en The Next Web, la ventana no contiene ningún botón para cerrarla. En el colmo de los colmos, tambié se incluye una opción llamada ‘no quiero contestar’, como si eso arreglara algo. Lejos de hacerlo, esta barbaridad podría poner en peligro a quienes hacen uso de un nombre falso por razones legítimas:

Facebook has a point that using real names is a good way to keep its users safe. Unfortunately, it can also endanger them: many Facebook users opt to use pseudonyms to hide from stalkers, abusive exes, and even governments that don’t condone free speech.

Tras reflexionar un poco sobre el tema, creo que la mejor manera de reventar este abuso es responder siempre ‘sí’. Decir que te niegas a contestar puede ser interpretado como un “no” ante la pregunta, así que les estarías ayudando igualmente.

Esto va para las señoras y señores de Facebook: no pienso exponer a mis amigos a vuestra estúpida comprobación de nombres. Si queréis aumentar la confianza en vuestra plataforma, no deberíais empezar por los alias, sino por los pedófilos que comparten material con su nombre y apellidos, abriendo nuevas cuentas cada vez que les cerráis alguna. A ver si nos comportamos por una vez.

Editores de prensa alemana: no copies, no enlaces, no leas

Representación de Ned LuddNo salgo de mi estupor ante el último intento de suicidio tecnológico por parte de los grandes editores de prensa alemana. En la siempre alocada carrera por escapar de la crisis y maximizar los beneficios, están presionando al Gobierno alemán para conseguir una modificación de la normativa alemana que regula el derecho a copia e impondría grandes restricciones al enlace de noticias.

Según Al-Jazeera, hay dos borradores de sendas enmiendas sobre la mesa. El primero presume de ser el de alcance más ‘leve’ (las negritas son mías):

The first draft, released in June, proposes wide-ranging restrictions on how individuals and organisations can link to copyrighted material if they are deemed to be using the content for “commercial purposes”. The major publishing houses say they should be able to charge a licence fee for the reproduction of their material on other sites – including the headline and opening sentences that are currently deemed to be in the public domain under copyright law.

Si esta enmienda fuese aprobada, enlazar y reproducir un mísero titular de otros medios podría salir muy caro a cualquier bloguero o motor de búsqueda. Si mi medio tiene pérdidas, intentaré cobrar por los enlaces. Un plan brillante.

Sin embargo, la capacidad del ser humano para meter la pata no conoce límites, y parece que una enmienda más reciente pretende llegar todavía más lejos:

The latest draft amendment proposes far less than what some German publishers sought from the beginning. Throughout the last three years that a neighbouring right has been under consideration in public hearings, the publishers have insisted that the use of its material for any commercial gain – both in the online and offline spheres – should be reflected with some recompense to them.

Vamos, que cualquier beneficio económico derivado de enlazar, reproducir, extractar o -sencillamente- leer la prensa, conllevaría destinar parte de los beneficios a la misma. ¡El repago llega al periodismo! ¿De dónde sale esta gente?

Ante la derrota, destrucción

Tras la música y el cine, parece que un sector de la prensa tradicional está dispuesto a tropezar de piedra en piedra hasta despeñarse; lo que haga falta por volver a tiempos dorados que no se alcanzaron por intercesión divina.

En la era de la información, sin embargo, se obtienen beneficios con un producto de calidad y una estrategia publicitaria eficaz. Intentar vencer a la competencia destruyendo el progreso tecnológico jamás funcionará. Además, ni siquiera los Ludditas eran Ludditas, como dice Richard Conniff en el Smithsonian. No se pierdan dos párrafos sobre Ned Ludd, el ‘fantasmal’ creador del movimiento:

Ned Ludd, also known as Captain, General or even King Ludd, first turned up as part of a Nottingham protest in November 1811, and was soon on the move from one industrial center to the next. This elusive leader clearly inspired the protesters. And his apparent command of unseen armies, drilling by night, also spooked the forces of law and order. Government agents made finding him a consuming goal. In one case, a militiaman reported spotting the dreaded general with “a pike in his hand, like a serjeant’s halbert,” and a face that was a ghostly unnatural white.

In fact, no such person existed. Ludd was a fiction concocted from an incident that supposedly had taken place 22 years earlier in the city of Leicester. According to the story, a young apprentice named Ludd or Ludham was working at a stocking frame when a superior admonished him for knitting too loosely. Ordered to “square his needles,” the enraged apprentice instead grabbed a hammer and flattened the entire mechanism. The story eventually made its way to Nottingham, where protesters turned Ned Ludd into their symbolic leader.

233 Grados también se hizo eco de la noticia: Los medios alemanes podrían empezar a cobrar a quienes enlacen sus contenidos. La imagen que abre esta entrada data de 1812 y representa al líder de los Ludditas.

Reverencia de Google ante la industria del copyright

Logotipo de CopyrightGoogle penalizará a las páginas web si tienen muchos avisos por infracción del copyright. Según la nota publicada en su blog Inside Search, este cambio ayudaría a los usuarios “para encontrar contenido legítimo y de calidad más facilmente”.

Traducción: Los portales de Torrents y otros enlaces P2P podrían irse a las Antípodas en las páginas de resultados. La compañía se ha apresurado a prometer medidas para evitar el abuso:

Only copyright holders know if something is authorized, and only courts can decide if a copyright has been infringed; Google cannot determine whether a particular webpage does or does not violate copyright law. So while this new signal will influence the ranking of some search results, we won’t be removing any pages from search results unless we receive a valid copyright removal notice from the rights owner. And we’ll continue to provide “counter-notice” tools so that those who believe their content has been wrongly removed can get it reinstated. We’ll also continue to be transparent about copyright removals.

Cary Sherman, CEO de la Recording Industry Association of America, debería estár más contento que un escolar el día de su cumpleaños. Pero como suele ocurrir con la mal llamada industria cultural, quiere más:

As Google itself has acknowledged, this is not the only approach, and of course, the details of implementation will matter.  Moreover, there are many more actions that we hope Google will take.  But by taking this common-sense step and treating copyright in a way that’s consistent with the search firm’s approach to other forms of activity on the Internet, Google has signaled a new willingness to value the rights of creators.  That is good news indeed.  And the online marketplace for the hundreds of licensed digital services embraced by the music business is better today than it was yesterday.

Desde la Electronic Frontier Foundation critican la opacidad del anuncio, y señalan que una acusación conforme a la Digital Millenium Copyright Act debe probarse:

Takedown requests are nothing more than accusations of copyright infringement. No court or other umpire confirms that the accusations are valid (although copyright owners can be liable for bad-faith accusations). Demoting search results – effectively telling the searcher that these are not the websites you’re looking for – based on accusations alone gives copyright owners one more bit of control over what we see, hear, and read.

Por supuesto, uno de los servicios con mayor cantidad de notificaciones por infracción del copyright -es decir, Youtube- pertenece a Google y no pasará por ese aro, según demuestran en Search Engine Land. La doble moral nunca fue tan divertida.

Consecuencias de una decisión absurda

En teoría, el algoritmo de Google decide el orden y jerarquía con la que se mostrarán las búsquedas orgánicas en su página de resultados. En realidad, hace muchísimo tiempo que la compañía de Mountain View ‘mete la mano en la tarta’, ya sea para poner coto a las malas prácticas de las granjas de contenido o para mejorar el estatus de sus propios productos.

Google se defiende argumentando que la penalización no equivale a la eliminación. Casi, pero no cuela; más allá de la segunda página de resultados es algo similar a desaparecer del mapa en la búsqueda del usuario medio. La medida es, además, perjudicial para el propio buscador. Si todos los usuarios que utilizan Google para localizar enlaces a ficheros P2P ven empeorar la calidad de sus resultados, irán a buscarse los resultados a otra parte. O bien probaran otras cadenas de búsqueda, lo que convertiría esta implementación en un fracaso.

No hay que olvidar que un gol en propia meta de este calibre tendrá consecuencias muy graves para la ya mermada capacidad de los webmasters de responder ante el abuso de las grandes coporaciones y la utilización del copyright como herramienta de censura. Ahora que Google ha pasado por el aro, los demás lo tendrán difícil para no ir en fila india.

Hubiera sido más adecuado ‘premiar’ el posicionamiento de los distribuidores originales del contenido en lugar de ‘castigar’ a los de descarga, pero Google ha escogido el camino fácil para aplacar la furia de un monstruo que jamás tendrá suficiente.

“Si te copiaran el blog, no dirías eso”

El problema de  una afirmación similar radica en algo que explica muy bien Mariano Amartino en su entrada sobre el tema:

Mientras las denuncias de copyright para grandes estudios es simple, los webmasters chicos solo encuentran formularios complicados, procesos automatizados y CERO ayuda por parte de la empresa… mientras tanto esos sitios siguen generando miles de dólares diarios usando… AdSense :)

Sea como fuere, recuerden que este blog defiende la cultura libre y tiene licencia Creative Commons; como comprenderán, no vería pecado grave en tal suceso siempre y cuando se respetara la atribución.

#19J: Con redes sociales sabe mejor

En estos momentos las calles de España se llenan de manifestantes y terminales móviles. En radio y televisión ya no dicen “por internet”, sino “en Twitter”, “en Facebook”. Las vacas vuelan y los medios de comunicación españoles llaman a una red social por su nombre en las informaciones de primera plana. Las red existe desde hace 40 años, pero ahora los gigantes de la carne y el acero comienzan a despertar.

La ciudadanía se cabrea 3.0 (Beta).

¿Han probado a seguir una rueda de prensa del Consejo de Ministros? Morir de aburrimiento adquiere un nuevo significado cuando aparece el trío calavera, excepto cuando toca viernes de terror y nos recortan hasta el colondrillo. Tan solo una cosa nos salva del sopor y el malhumor: hacer upload hacia el cachondeo de la colmena a través de las redes sociales, que ya tienen motes hasta para los periodistas que cubren el evento. ¿Se han dado cuenta de que las cámaras hacen zoom y primeros planos?

Pero ceñirse al campo de la política y la protesta ciudadana es quedarse cortos. Películas, series de televisión, actos culturales… La expresión cibernética ya no es el refugio de unos pocos. Con redes sociales sabe mejor.

Aunque algunos se empeñen en hacernos olvidar a base de palos. Que se jodan.

Internet: una declaración de libertad

Logotipo de la Declaración de la Libertad de InternetA fin de unir fuerzas en la lucha y de forma similar a la elaboración del #manifiesto español, se ha publicado una Declaración por la Libertad de Internet (o de la Libertad de Internet), consensuada por un grupo de creadores de sitios web y defensores de los derechos digitales.

El texto de la misma se encuentra alojado bajo el paraguas de Free Press, una asociación estadounidense que tiene por objetivo “promover el interés público y fortalecer la democracia” defendiendo, además, la neutralidad de la red.

Esta Declaración tiene, como pilares, cinco principios básicos:

  • Expresión: No censurar Internet
  • Acceso: Promover el acceso universal a redes rápidas y económicas.
  • Apertura: Preservar Internet como red abierta donde cualquiera pueda conectarse, comunicarse, escribir, leer, observar, hablar, escuchar, aprender, crear e innovar.
  • Innovación: Proteger la libertad de innovar y crear sin permiso. No frenar las nuevas tecnologías y no castigar a los innovadores por las acciones de sus usuarios.
  • Privacidad: Proteger la privacidad y defender el derecho de todos a decidir el uso que se hará de sus datos y dispositivos.

Tal y como se indica en el preámbulo, esta Declaración invita a todos los internautas a debatir sobre el contenido de la misma. Sitios como Reddit, Github o TechDirt han habilitado secciones especiales para ello.

En The Verge han escrito un excelente artículo explicando cómo llegó a materializarse un texto que, desde luego, no es de mínimos; el apartado dedicado a la innovación va a levantar unos cuantos dolores de cabeza entre la industria porque su primera frase es un directo a la mandíbula corporativa.

Tras lo cerca que estuvieron de castrar la red con SOPA, CISPA, ACTA y todos sus compañeros, esta declaración me parece una contramedida más que adecuada. Quizá peque de imprecisa, pero los debates que valen la pena germinan sobre la semilla de ideas puras, sin largas parrafadas o trampas burocráticas que entorpezcan el fluir del pensamiento.

Entre los firmantes del texto destacan asociaciones como Reporteros sin Fronteras, Amnistía Internacional y la Fundación Mozilla, además de figuras imprescindibles como Cory Doctorow, Neil Gaiman o Danah Boyd.

La ley #sindefensa y el secuestro de la política

Tenían razón los políticos cuando nos decían que la Ley Sinde no era mala. Resulta que es mucho, muchísimo peor de lo que pensábamos. Gracias a una artimaña legal descubierta y denunciada por David Bravo en Zona Crítica, la ‘Comisión Sinde’ deja a los sitios web de descargas sin defensa, ya que el blanco de su actuación son los servicios de alojamiento.

Lo que han hecho es lo siguiente: han dirigido formalmente el procedimiento contra una empresa con domicilio en Suiza que es titular de uploaded.to, servicio de almacenamiento donde al parecer está alojado el disco de Luz Casal “Un Ramo de Rosas”. A la web que administra Juan José se le reserva el papel no de “denunciado” –por llamarlo de alguna manera– sino de mero intermediario de la supuesta infracción por enlazar al archivo desde su página.

[...]La comisión tratará directamente con uploaded.to, que es contra quien realmente se dirige el procedimiento y que será quien alegará lo que crea conveniente si es que llega a enterarse de lo que está pasando. Cuando resuelva la Administración que el disco está subido a ese servicio sin autorización de la “denunciante”, ordenará a bajui.com que quite los enlaces a esa obra porque está siendo un intermediario en una infracción cometida por un tercero. Como bajui.com no es técnicamente parte en el procedimiento, no tendrá una concreta fase de alegaciones y solo se dirigirán a él para que retire los enlaces en 72 horas desde que se le notifique la resolución.

Como es habitual en lo referente a esta normativa, los tuiteros se han puesto en pie de guerra con el hashtag #sindefensa. Según una información publicada hoy por La Vanguardia, los casos tramitados por la Ley Sinde siguen una estrategia premeditada. Tras meses de burlas por una medida inservible, Cultura se cabrea (ea, ea) y quiere que cunda el ejemplo.

La propuesta que, finalmente, obtuvo el visto bueno del congreso, lo hizo con los votos a favor de tres partidos políticos: PSOE, PP y CiU, cuya lamentable actuación respecto al apoyo de la normativa no debe quedar olvidada. Los internautas fuimos víctimas de una de las mayores campañas de desinformación de la historia reciente, al tiempo que combatíamos con ella al amparo de blogs especializados, redes sociales y movilización ciudadana. Mientras tanto, las gestoras presumían de habernos colado un gol. Y la verdad es que lo hicieron, por toda la escuadra de la voluntad popular y auspiciados por aquellos a quienes muchos ciudadanos confiaron el destino del país.

Ante la existencia de este vericueto legal que puede otorgar a la Comisión designada un poder de censura informativa desconocido hasta la fecha, caben dos posibilidades: que aquellos partidos que aprobaron el texto fueran conscientes en todo momento del mismo, lo que sería un hecho bastante grave, o que desconocieran totalmente las artimañas a las que podía abrir la puerta esta legislación, lo que es casi igual de grave.

Necesitamos un ministerio de Cultura

Necesitamos un organismo que acerque la Cultura a los ciudadanos, no una máquina de censura alimentada por billeteras que se ponen de rodillas. En tiempos de inseguridad económica, necesitamos que el Estado eduque en Cultura Libre y Copyleft a las generaciones venideras, en vez de anunciarles todas las penas del infierno por bajarse una canción, prestar un libro electrónico o copiar un disco.

Cuando el dinero cambia de estación y se acerca el invierno, la solidaridad y el procomún son el único fuego que puede mantener a salvo nuestra conciencia social. Necesitamos buenos gestores para los derechos de autor del siglo XXII. Necesitamos otro Ministerio de Cultura, uno que de verdad nos escuche.

Imagen: Flickr | Alatriste

Airtime te vigilará cuando hables con extraños

Todos sabemos lo que pasó con servicios como Chatroulette u Omegle -todavía en activo-. Hay quien todavía piensa que en internet se puede enseñar los genitales y permanecer en total anonimato.

Obviando cualquier chiste facilón sobre reconocimiento facial, todo lo que hacemos en cuanto nos conectamos a un servidor externo queda registrado. El verdadero anonimato en la red no existe, y su no existencia es, cada vez, más refinada.

Tomemos como ejemplo el nuevo servicio que Sean Parker, creador de Napster, acaba de lanzar para Facebook. Airtime se publicita como la herramienta para humanizar un poco más el mundo de las redes sociales, a través de uns ervicio de videoconferencia con amigos y desconocidos.

Al estar ligado a la red social de Marck Zuckerberg, las posibilidades de uso poco apropiado podrían verse drásticamente reducidas. A pesar de ello, Kashmir Hill denuncia en Forbes otra vuelta de tuerca al concepto de incrementar la seguridad: obtener imágenes de los usuarios del servicio mientras chatean. Al menos, así figura, más claro que el agua, en su política de privacidad. Las negritas son mías:

By using our Service, you are consenting to have your image and conversations recorded by Airtime. Airtime is taking snapshots of User Content may review User Content to maintain site safety and ensure a good user experience. However, Airtime does not monitor calls made to others in your friend list and therefore does not review images from such conversations.

Tras la publicación del artículo, personal de Airtime se puso en contacto con Hill para clarificar que dicho contenido sólo sería registrado en aquellas conversaciones que tuvieran lugar entre desconocidos. Solo les falta añadir que “los ciudadanos honrados no tienen de qué preocuparse”.

Cada vez que usamos un servicio de terceros, una serie de datos quedan registrados. Direcciones IP, configuración del navegador, información obtenida a través de cookies o supercookies… No es suficiente, quieren más.

Durante el desarrollo de internet no han sido pocos los intentos de colocar al usuario bajo el nogal de las ramas extendidas. Llama la atención que, además de los sospechosos habituales, algunas empresas emergentes pongan especial celo en monitorizar nuestra actividad hasta extremos como este. Pero eso no es lo peor del caso.

Lo peor es que, como casi todas las aplicaciones que descuidan o violan nuestra privacidad, tiene todas las papeletas para convertirse en un verdadero éxito.

La fuerza del #12M15M es la fuerza de Internet

Como en el Día de la Marmota, Gobierno, partidos políticos y medios de comunicación parecen repetir, con algún pequeño cambio. los esquemas del año pasado a la hora de analizar y responder al movimiento de los indignados.

La Policía en Madrid, bajo las órdenes de Delegación del Gobierno, había coexistido pacíficamente con los manifestantes hasta las cuatro/cinco de la mañana del sábado. En ese momento comenzaron los golpes, de los que no se libró ni un Premio Pulitzer y algunas personas que ni siquiera iban a Sol. Se ve que la crisis económica no se ha traducido en una recesión del mamporro.

La sorpresa ha venido, quizá, de la mano de los partidos políticos. Resulta curioso ver al Partido Socialista defendiendo a capa y espada el movimiento que, hace muy poco tiempo, le propinó una sonora cacerolada por considerarle uno de los responsables del sistema bipartidista que sufre nuestra democracia. No me interpreten mal, eso les honra; pero no es necesario preguntarse que pasaría si las tornas fueran las de antes.

Algo parecido va por el Partido Popular, algunos de cuyos cargos llegaron a defender el movimiento mientras que ahora se debate entre la crítica acerada y el silencio ensordecedor.

En cuanto a los medios de comunicación, no les ha venido mal la lección de civismo que los concentrados practicaron durante toda la jornada del sábado. Al menos, hasta que se empezaron a repartir mamporros.

Esta mañana en Los Desayunos, una periodista criticaba los inconvenientes del sistema asambleario, que impide a las organizaciones que forman parte del movimiento dotarse de una estructura mejor organizada. Pero esa es, precisamente, la fuerza del 15M. Nada les gustaría más al bipartidismo que ver como sus principales enemigos juegan en su campo, con sus reglas. Sería, en mi opinión, un terrible error, ya que no se puede destruir lo que no tiene una forma definida.

Porque este movimiento hace falta, aunque solo fuera para que unas pobres familias siguieran durmiendo bajo cuatro paredes y un techo; para que los barrios tomen, de nuevo, conciencia de sí mismos y para que los políticos tengan, al menos, la dignidad de avergonzarse por transformar un sistema político digno en una feria con sorteo de perrito piloto cada cuatro años.

Una vez más, Youtube y las redes sociales volvieron a demostrar su valía, convirtiéndose en los canales preferidos por la audiencia, que los utilizó activamente o como apoyo a la información procesada que servían los canales de televisión. Es curiosa la democratización del espacio mediático que han traído aplicaciones como Twitter, un verdadero fenómeno para los internautas y, al mismo tiempo, una verdadera droga para aquellos que antes tendían a no escuchar. Por no hablar de los blogs, cuya llegada piló desprevenida a toda una generación de VIP’s de la noticia.

La fuerza del #12M15M es la fuerza de Internet; a veces volátil, a veces furiosa. La fuerza de la heterogeneidad, de la ruptura con los modelos establecidos, de la comunicación con los pueblos. Es la fuerza de la herramienta que otorga voz a aquellos que, hasta ahora, nunca la habían tenido.

 Imagen: Fickr | The Real Duluoz