IE 10 incorporará ‘Do Not Track’ activado

En un movimiento de lo más insólito por parte de Microsoft, se ha anunciado que la próxima versión de Internet Explorer llevará activada, por defecto, la funcionalidad Do Not Track, que notifica a los sitios web que visitemos nuestra disconformidad con el rastreo por parte de los mismos.

En Wired comentan que podría suponer una pesadilla para los grandes servicios de publicidad online. No es lo mismo que la opción esté activada hasta que el usuario indique lo contrario a que esté activa desde que comenzamos a utilizar el navegador. El problema radica en que la obediencia a esta indicación es voluntaria, los sitios web no están obligados a “obedecer”, por lo que la idea depende de la buena fe para tener éxito.

Muchos partidarios de la funcionalidad temen que un paso de esta magnitud (IE 10 tiene una cuota de mercado del 25%, aproximandamente) de al traste con el consenso que iba calando entre las empresas.

Valorando la medida más allá de sus implicaciones, creo que es una gran idea. Aunque, parafraseando el dicho, probablemente Microsoft esté haciendo algo bueno por malas razones: Google vive de la publicidad y la personalización de anuncios.

Publicidad en Internet, guerra sin cuartel

The Million Dollar Homepage

The Million Dollar Homepage

Desde que la publicidad en forma de banners hiciera su aparición en la década de los noventa, anunciantes y lectores han desarrollado una gran carrera tecnológica. Los primeros, para seguir llegando a los segundos; los segundos, para evitar que les hicieran la puñeta los primeros.

Conforme la red se extendía y los anuncios iban haciéndose más coloridos y destacados, los internautas acabamos por desarrollar tolerancia a la publicidad, llegando a ignorar parte de la misma.

Medios y anunciantes interpretaron mal el mensaje, explorando nuevas y obtrusivas maneras de colarse en la retina del lector. Así llegaron toda clase de fuegos artificiales en forma de anuncios que te perseguían por toda la página, contenido multimedia que convertía tu ordenador en una rave mientras cerrabas pestaña tras pestaña para averiguar de dónde salía el reggaeton.

Bloqueo de anuncios

Con la llegada de los nuevos navegadores la situación se niveló: extensiones como Adblock o Adblock Plus pulularon por doquier y muchos internautas comprobaron que borrar la publicidad del mapa era una decisión técnica y no moral: el rendimiento de los equipos y la carga de páginas web mejoraba cuando se eliminaban todos los ‘cepos’. Como se imaginarán, esto no sentó demasiado bien.

Supercookies y herramientas anti rastreo

Actualmente, algunas webs diseñan su publicidad para evitar, en la medida de lo posible, el bloqueo de anuncios. Además de introducir formatos más problemáticos como el desplegable, que se activa si lo rozas con el ratón, también surgió el tracking, o rastreo de datos a través de diferentes páginas cuya publicidad esté servida por la misma o mismas compañías.

La guerra del siglo XXII: activistas contra publicidad

Alexis Madrigal escribió un interesante artículo en The Atlantic sobre lo que será la vanguardia de la distorsión cultural y la continuación de una guerra sin cuartel que los activistas libran con el corporativismo desde hace décadas.

I foresee that activists might find the best way to disrupt corporate power on the Internet is to be begin interacting with the ads they’re being shown and muddying the data that’s being collected.

¿Y cómo se llevaría a cabo dicha distorisón? En opinión de Madrigal, con una clase de armamento cuyas víctimas habían sido, hasta ahora, los internautas: el ruido.

The counterintuitive logic of online advertising is that any time someone clicks on an ad, it costs the advertiser money. So, clicking on any, say, mortgage-related Google ad, would cost the company that placed it more than $1, according to current pricing. Other banking-related keywords are more expensive, too. “Jumbo mortgage” has an average cost-per-click of $2.42 (and you’ll find Citi, Union, and Fremont banks advertising on the search). “Mortgage calculator” goes for $5 (presumably because those searches are more serious). One person’s clicks, of course, don’t mean much. But a million people’s clicks would. Tens of millions of clicks would. And this is a kind of online activism that’s closer in nature to Anonymous’ famed distributed denial-of-service attacks than to protesting in the streets. It’s something people could participate in without leaving their computers and it would not be hard to write tools that would help activists coordinate their actions.

Lo que necesitamos

Cada vez se hace más urgente encontrar otro sistema que consiga reconciliar a los anunciantes con su público y acabar con este viejo conflicto. Si el ya mermado modelo de ingresos publicitarios a través de banners y contenido animado continúa ignorando las quejas de los usuarios y luchando contra los que defienden su derecho a controlar su información o el rendimiento de sus equipos, ello devendrá inevitablemente en un perjuicio para ambos.

Las vallas del presente son las murallas del futuro

Según el Wall Street Journal, Mozilla, acusa a Microsoft de obstruir la instalación de Firefox en los  equipos con Windows RT, una versión orientada a hardware con arquitecturas ARM. Al disponer este sistema de dos modos de funcionamiento -classic, orientado a un concepto tradicional del escritorio y RTM, con el nuevo look and feel- parece que Redmond solo permitiría el desarrollo de aplicaciones de terceros para este último, y de forma limitada.

Sabemos que Microsoft está muy interesada en fomentar el desarrollo y la programación en su nuevo entorno gráfico, pero no es difícil imaginar que un porcentaje muy elevado de usuarios preferirán el entorno “clásico” del sistema operativo donde, en las versiones ARM, el único navegador es Internet Explorer. Google también se ha preocupado por el impacto de esta medida:

We share the concerns Mozilla has raised regarding the Windows 8 environment restricting user choice and innovation. We’ve always welcomed innovation in the browser space across all platforms and strongly believe that having great competitors makes us all work harder. In the end, consumers and developers benefit the most from robust competition.

¡Sacrilegio, condenación, herejía! Esos rufianes vuelven a las andadas, A buen seguro que acabaremos como en los tiempos de IE5-IE6 y tendremos que evangelizar de nuevo sobre el uso de navegadores más efectivos y basados en código abierto. ¿Cabe en los Siete Reinos una idea tan perversa?

Este es uno de esos momentos en los que se hay que replantear la doble vara de medir que muchos usuarios -y tecnólogos- aplican al hablar de empresas como Apple o Microsoft. Con la llegada de iOS, aparecieron dos dispositivos que permitían instalar miles de aplicaciones, pero sólo un navegador: Safari.

De aquellos polvos vienen estos lodos. Lo que está haciendo Microsoft tan solo es recrear el cheque en blanco que el mercado le otorgó a Apple con su visión restrictiva sobre qué tipo de tecnología puede o debe funcionar en sus dispositivos. Si Ballmer & Co. saben lo que les conviene, no tardarán en suavizar las condiciones de su entorno de desarrollo. No obstante, tomémoslo como una llamada de atención: entren en el vallado del presente y no podrán salir de la cárcel futura.

NOIE6Day: Internet Explorer 6 debe desaparecer

ie6Andrés Nieto propone nombrar el 18 de octubre como día nternacional sin Internet Explorer 6, iniciativa que secundo totalmente. ¿Utilizas IE6 en tu domicilio? ¿Te obligan a utilizarlo en tu empresa?

Despierta, Neo. Hay mejor oferta en el mercado de este siglo. Utilizando un programa tan obsoleto perjudicas tu propia seguridad y las noches de sueño de un montón de programadores y diseñadores de páginas web. Por cada IE6 que ejecutas, alguien se acuerda de tu árbol genealógico. Ellos sufren; tu ordenador también.

Actualiza tu navegador. El proceso es indoloro y te ahorrarás muchos disgustos. Si en tu empresa tienen una versión obsoleta de Internet Explorer, solicita a tu administrador de sistemas la actualización. Si tu sistema operativo se remonta al Jurásico, muchos navegadores de software libre funcionan de forma decente en esos equipos.

Actualiza tu navegador

Firefox se come a IEEscribo este artículo inspirado por la gravísima vulnerabilidad descubierta en varias versiones del navegador de Microsoft.

Cae de cajón, pero todavía hay quien no se fija: no uses una versión desactualizada de tu navegador. Y nunca, jamás utilices una versión obsoleta de Internet Explorer.

La cosa es sencilla de comprobar. Te vas a ayuda/Acerca de, y verás el número de versión. Si el número es inferior al 7… ¡Enhorabuena! Tienes un colador en tu computadora. Aunque parezca dificil de creer, muchos ordenadores particulares y corporativos funcionan con estas versiones completamente caducas y desprotegidas.

Si te hallas en semejante coyuntura y quieres solucionarlo, lo tienes bien fácil: utiliza una versión actualizada como Internet Explorer 7.  O mejor, cambia de navegador. Existen muchas alternativas gratuitas mejores y más seguras que el producto de Microsoft. Por citar algunas:

  • Opera todo un clásico. Rápido, seguro y eficaz.
  • Firefox uno de los principales competidores de IE.
  • Google Chrome impulsado por Google, uno de los adversarios más recientes de la guerra de los navegadores.
  • Safari, diseñado por Apple. Su motor es Webkit, el mismo que Google Chrome.
  • Maxthon un navegador muy configurable, que se llevó un premio del portal WebWare.
  • K-meleon el navegador que tú cotrolas.

Y podríamos seguir un buen rato. Sea cual sea tu preferencia, no te alejes del aviso principal: utilizar un navegador desactualizado es pedir a gritos que revienten tu privacidad.