Historia secreta

No suelo frecuentar los blogs y páginas sobre anécdotas históricas. Prefiero esperar a enlaces, reenlaces y tuits par examinar alguna cosilla que pudiera haberme perdido, como recomendaba Cory Doctorow en un artículo para The Guardian. Sin embargo, hay una notable excepción que permanece en mi Google Reader desde hace ya unos meses, y es una sección del blog io9 llamada Secret History.

Io9 es una publicación de la factoría Gawker orientada a la ciencia ficción y fantasía. Dada la abundante cantidad de historias publicadas en los blogs de la compañía, sindicar toda la web en el agregador de noticias es poco más que un suicidio. Por ello, recomiendo especialmente la sección mencionada, que incluye relatos sobre episodios históricos con algún componente misterioso. Entre los publicados hasta ahora, hay varios que merecen ser destacados:

  • Sobre Herbert Spencer, que acuñó el concepto de “supervivencia del mas fuerte” y fue uno de los máximos exponentes del darwinismo social. Pocas veces se habla de su sentido del humor, bastante sádico; su galopante hipocondria y cierta afición a verstir un traje de una sola pieza que le hacía parecer un oso.
  •  Sobre William S. Burroughs, y su experiencia como adepto en la Iglesia de la Cienciología. Cierto es que no llega a la extensión y análisis del publicado por The New Yorker sobre este fenómeno, pero es extremadamente divertido, sea como fuere.
  • Sobre el primer museo del que se tiene constancia, creado por una princesa babilonia hace 2.500 años.

Además, hay pequeñas notas que complementan estos artículos, más extensos. En general, Io9 es un buen blog; prueba de ello son otros trabajos como esta interesante serie de artículos dedicada al género Pulp.

Imagen: ruinas de Cirene (Flickr/Gordontour)

Santa Bárbara y las copias de seguridad

Imagen: Wikipedia

Los relatos sobre mártires suelen ser textos abundantes en descripción de salvajadas. Aún teniendo en cuenta que la Edad Media no era la mejor época para recibir castigos, el tormento que sufrió Santa Bárbara pone los pelos de punta al lector menos impresionable. Dice la Wikipedia:

Habría sido atada a un potro, flagelada, desgarrada con rastrillos de hierro, colocada en un lecho de trozos de cerámica cortantes y quemada con hierros al fuego.

Lo que aconteció después registro a Bárbara como patrona de mineros, dinamiteros y, en general, todo tipo de profesión relacionada con las detonaciones:

Finalmente, el mismo rey Dióscoro la envió al juez, quien dictó la pena capital por decapitación. Su mismo padre es quien la decapitó en la cima de una montaña, tras lo cual un rayo lo alcanzó, dándole muerte también.

De ahí el dicho que cede parte del título a esta entrada. Pues sólo nos acordamos de la copia cuando un accidente, rayo o mala canción fulminan nuestro disco duro. Lloramos entonces, pataleamos; pero todo ese disgusto nos hubiéramos ahorrado con una copia de seguridad a su debido tiempo.

En mi caso, la última aportación al fondo para mi bienestar espiritual se realizó hace dos domingos, cuando conecté un disco duro externo y ejecuté la Time Machine de mi MacBook Pro. La ventaja de este sistema es tener copias de seguridad acumulativas y automáticas de todo el contenido de tu disco duro. Afecta relativamente poco al rendimiento y va liberando el espacio de copias antiguas si necesita más.

No hay excusas para no tener una copia de seguridad de nuestros datos más relevantes. Repito, no las hay. Desde servicios en la nube, con versiones de pago pero también gratuitas como Carbon Copy, Dropbox, Mozy, Box.net. Pasando por los gestores para discos duros físicos como SyncBack… Las opciones son muchas y variadas; ahí va una lista con algunas ideas:

  • Salvar las joyas: Si no disponemos de un disco duro externo con el suficiente espacio, o bien no tenemos disponibilidad económica para utilizar un servicio de copia de seguridad en línea, podemos seleccionar aquellos archivos o documentos realmente importantes. A no ser que pertenezcas a un sector como el diseñó gráfico o te dediques a proyectros multimedia, muchos planes y memorias USB pueden servir para garantizar la salvación de ese fichero imprescindible.
  • Pisos francos: Aunque no lo recomiendo, pueden utilizarse las opciones gratuitas de varios servicios para acabar almacenándolo todo. Opción cutre y salchichera, pero opción al fin y al cabo.
  • Salvar los muebles: todo el contenido de muestro disco duro es copiado. La opción más económica es comprar un disco duro externo, pero también podemos utilizar los servicios de pago de las opciones online ya mencionadas.
  • Clonar la casa: Una imagen de disco se utiliza para replicar el contenido del mismo en caso de siniestro total, incluyendo el sistema operativo. Existen programas comerciales como Norton Ghost que te pueden ayudar en la tarea, y también hay soluciones gratuitas (ojo, no las he probado).

La moraleja de esta historia: las copias de seguridad son una medida algo latosa, pero muy necesaria. Tú mism@ lo descubrirás cuando el disco duro o el sistema operativo revienten y te acuerdes de haber leído esta entrada.

Lectura suplementaria: Five best online backup tools | Five best offline backup tools

Fotos a color del Imperio Ruso en 1910

Antes de irse de vacaciones durante unos días, Alan Taylor nos ha dejado en The Big Picture una pequeña joya histórica en su blog sobre fotografía: una serie de imágenes realizadas por Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii, durante un reportaje a lo largo y ancho del Imperio Ruso.

Mediante una cámara especial que tomaba tres fotos sucesivas en blanco y negro, aplicándole filtros azules, rojos y verdes –que después serían recombinadas para obtener un color muy similar al real– la Rusia de 1910 te mira como nunca. No se pierdan la galería, porque es exquisita.

Y por eso me gusta tanto ese blog.

Frases célebres

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Toro Sentado, ingeniero de software. 1877.

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Eleanor Roosevelt, coordinadora de redes sociales. 1960.

Más en Code for America. Vía Mashable.

Breve historia de la música en Spotify

afromusexlPansentient League nos ofrece este interesante experimento: una lista de temas que pretende ser una muestra de toda la historia musical. Para que se hagan una idea, el primer tema es el sonido de un corazón humano, mientras que el último es Viva la Vida de Coldplay.  Hay gigantescos saltos en el tiempo, porque sólo 39 temas la componen.

La lista podría ser mucho mejor en forma colaborativa, Aunque alcanzaría proporciones astronómicas con el paso del tiempo. Sea como fuere, he aquí una demostración más de lo que pasa cuando nadie pone líneas en el horizonte.

Blog Action Day: Discurso del Jefe Seattle

Jefe Seattle

Es evidente que el hombre blanco no entiende nuestra manera de ser. Le es indiferente una tierra que otra porque no la ve como a una hermana, sino como a una enemiga. Cuando ya la ha hecho suya, la desprecia y la abandona. Deja atrás la tumba de sus padres sin importarle. Saquea la tierra de sus hijos y le es indiferente. Trata a su madre -la Tierra- y a su hermano -el firmamento- como a objetos que se compran, se usan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Hambriento, el hombre blanco acabará tragándose la tierra, no dejando tras de sí más que un desierto.

11 de marzo de 1854. El Jefe Seattle, líder de los Suquamish, escucha una popuesta del Gobernador de Seattle Isaac Ingalls Stevens. Stevens planteó al Jefe la compra o entrega de las tierras que pertenecían a su tribu. Seattle se incorporó para tomar la palabra. Mucho más alto que el Gobernador, apoyó su mano en la cabeza de este y pronunció un largo discurso con dignidad.

La repuesta del Jefe Seattle es uno de los textos que más han circulado por todo el mundo. La primera vez que leí el texto, fue en una tienda de camisetas. Sus frases se incluyeron en películas, campañas ecologistas y una gran variedad de actos, objetos y circunstancias. Sin embargo, el texto ha sido reescrito, traducido y reinterpretado tantas veces que hoy día nos es difícil conocer las palabras exactas de Seattle en su discurso. Es posible que nunca lo hagamos.

A grandes rasgos, las modificaciones más famosas del discurso fueron tres: una primera transcripción realizada por el Doctor Henry A. Smith algunos años después de producirse el discurso, que es la fuente principal de la que parten todas las derivaciones; una reinterpretación por parte de William Arrowsmith, que intentó recuperar las expresiones originales a través de la investigación lingüística y cultural; y la derivación más popular del texto, una versión más literaria y dramatizada adaptada por Ted Perry para una película ecologista llamada Home. Tras tantas interpretaciones acabaron existiendo dos versiones de la respuesta, una de ellas como supuesta carta al presidente de los Estados Unidos, a la que pertenece el texto citado más arriba.

Así pues, Son Arrowsmith y Perry quienes consagran definitivamente el texto como mensaje ecologista. Es entonces cuando la versión más reciente corre como la pólvora y se convierte en una proclama de referencia en la lucha medioambiental. Y podríamos considerar tantas derivaciones como algo negativo que corrompiera el significado original del discurso… Pero yo creo que es en estos casos cuando un texto se convierte en una referencia cultural atemporal.

Para saber más, recomiendo La visión del Jefe Seattle, estudio perteneciente a la página Educación Ambiental en la República Dominicana, que destaca por su claridad y sus traducciones de las principales versiones del texto.

Nunca se me ocurriría llenar mi casa de humo, ensuciar el agua que bebo o maltratar a mis animales. No se me ocurriría destrozar el suelo para hacer mi sofá más cómodo, o arrancar la madera de todos los armarios para hacerme una mesa de ordenador. Tampoco me imagino expulsando a mi familia al trastero para tener más habitaciones a mi disposición. Y desde luego, jamás le quitaría la antena al vecino para que la señal me llegara más nítida.

La Tierra es nuestra casa. Comienza el Blog Action Day.