¡Que no cunda el pánico! Hoy es el día del orgullo friki

Hoy es el Día del Orgullo Friki, también denominado Día de la Toalla; una fecha donde sacamos nuestro verdadero yo a pasear. Con motivo de tal celebración, reciclo una columna que publiqué hace unos meses en La Voz de Asturias y que es, a todos los efectos, una vindicación del género fantástico y la ciencia ficción, temáticas a las que debo gran parte de mi amor por la lectura. Mucha gente tiene los pies en el suelo, nosotros tenemos una flota estelar. Feliz día.

A caballo, si hace falta

La saga de libros La Espada de la Verdad, escrita por Terry Goodkind, inspiró una serie de televisión que se estrenó en España bajo el título La Leyenda del Buscador. No me pierdo ningún capítulo, a pesar de que programas de otra temática y similar calidad no hubieran resistido tres visionados. Explicación: la fantasía es una droga; y de las duras, porque distorsiona la realidad de forma divertida.

Un ejemplo tiene como protagonista a un chaval de Massachusetts llamado Daniel Depaolis. En la Spirit Week de su colegio –parecida a la Semana Cultural que se celebra en algunos institutos–, una de las jornadas estaba dedicada a los caballeros. Depaolis obró en consecuencia: acudió a su colegio montado a caballo, con yelmo y espada, en compañía de su escudero. La reacción ante semejante ocurrencia no se hizo esperar, y el director del centro le obligó a bajarse del caballo para después expulsarle durante dos días.

Terry Pratchett es uno de los mejores autores de literatura fantástica. Las novelas del Mundodisco le proporcionaron reconocimiento mundial y el título de Caballero de la Orden del Imperio Británico en 2009. Cualquier realista o descreído acogería semejante pompa con una mezcla de sorpresa y embarazo. El caso de Sir Pratchett fue diferente; como autor de género, supo exactamente lo que había que hacer. Con ayuda de un amigo herrero, utilizó mineral procedente de meteoritos y se forjó una espada mágica. Observen que no utilizo el entrecomillado, porque si uno se forja su propia espada con metal de los cielos, la espada es mágica y no hay más discusión.

Alumnos como Depaolis y autores como Pratchett nos enseñan una valiosa lección: la realidad es tozuda, pero nosotros somos más y estamos mejor armados. Por eso hay que tener cuidado antes de maltratar la nueva edición de lo que fue una gran película en el género fantástico.

Jorge Lorenzo es Campeón del Mundo de Moto GP 2010. Y ahí terminan mis conocimientos académicos sobre su persona; no soy aficionado a las motos, ni le conozco en el plano personal para juzgar intenciones. Pero cuando en el blog Zona Fandom publicaron, en medio del horror, que el Sr. Lorenzo iba a tener un papel en el doblaje de Tron: Legacy , poco faltó para que forjara yo también una espada y fuera en su busca.

Tron es una de aquellas joyas que salieron de la factoría Disney a principios de los 80. En la historia, un programador llamado Kevin Flynn intenta salvar el mundo digital que ha creado desde dentro, tras ser arrastrado al mismo por el Control Central de Procesos, una malvada inteligencia artificial. Flynn, un Usuario entre programas, un dios entre sus criaturas, ayuda al personaje Tron a conseguir llegar a la torre I/O, templo de comunicación donde otro Usuario les dará la clave para destruir al tiránico CCP y devolver la paz al sistema.

Utilizando máquinas, Tron habla de humanos; piezas en el gran sistema jerarquizado, buscando al programador último y esperando siempre instrucciones. Una gran película de ciencia-ficción y fantasía, cuya secuela se estrenará en Diciembre y que merece un respeto por parte de la Disney. Deje usted el doblaje a los profesionales, señor Lorenzo. Y ustedes, amos deMickey Mouse en versión española, mejor no saquen de quicio a los espectadores de culto. Si hace falta, entraremos a caballo en el estudio de doblaje.

Imagen: Flickr|Jim Linwood

Muere Martin Nodell, creador de Linterna Verde

In brightest day, in blackest night,
No evil shall escape my sight.
Let those who worship evil’s might
Beware my power, Green Lantern’s light!

Juramento de un Linterna Verde.

Boing Boing nos avisa del fallecimiento de Martin Nodell, creador de Green Lantern/Linterna Verde.

No soy lo que se dice un gran coleccionista o lector de cómics. Al menos, no lo suficiente como para poder alardear del tema. Pero la verdad es que desde siempre Linterna Verde fue uno de los superhéroes en los que más me he fijado por su originalidad. O más bien, uno de los grupos de superhéroes, ya que han existido infinidad de Linternas a lo largo de la historia.

Siguiendo las instrucciones de un misterioso artefacto (parecido a una antigua linterna de maquinista) que encuentra en un viaje a Marte, un hombre extrae sus poderes de un anillo que se recarga con dicho artefacto. Linterna Verde se convirtió de esta manera, en uno de esos superhéroes que cada cierto tiempo necesita “cargar pilas”. Sobre el origen del artefacto, la mayor parte de las líneas históricas del cómic lo atribuyen a una avanzada civilización alienígena que busca la paz en el universo.

Puede que lo que más despertara mi curiosidad fuera el uso del color verde. Lógicamente, todos estos cómics suelen estar dibujados con profusión de ese color y todas sus posibles variaciones. Recuerdo un número en el que utilizaba el poder del anillo para disfrazarse y a ver si adivináis de que color era todo el disfraz.

A día de hoy, todavía se pueden ver a personajes Linterna verde en series sobre grupos clásicos como La Liga de la Justicia.

Existe un artículo muy interesante sobre los llamados “Green Lantern Corps” en la Wikipedia inglesa.

Lo bueno de ser un dibujane de cómic es que, como cualquier otro artista, uno desaparecerá, pero su obra seguirá viva en mucha gente. D.E.P.