Reverencia de Google ante la industria del copyright

Logotipo de CopyrightGoogle penalizará a las páginas web si tienen muchos avisos por infracción del copyright. Según la nota publicada en su blog Inside Search, este cambio ayudaría a los usuarios “para encontrar contenido legítimo y de calidad más facilmente”.

Traducción: Los portales de Torrents y otros enlaces P2P podrían irse a las Antípodas en las páginas de resultados. La compañía se ha apresurado a prometer medidas para evitar el abuso:

Only copyright holders know if something is authorized, and only courts can decide if a copyright has been infringed; Google cannot determine whether a particular webpage does or does not violate copyright law. So while this new signal will influence the ranking of some search results, we won’t be removing any pages from search results unless we receive a valid copyright removal notice from the rights owner. And we’ll continue to provide “counter-notice” tools so that those who believe their content has been wrongly removed can get it reinstated. We’ll also continue to be transparent about copyright removals.

Cary Sherman, CEO de la Recording Industry Association of America, debería estár más contento que un escolar el día de su cumpleaños. Pero como suele ocurrir con la mal llamada industria cultural, quiere más:

As Google itself has acknowledged, this is not the only approach, and of course, the details of implementation will matter.  Moreover, there are many more actions that we hope Google will take.  But by taking this common-sense step and treating copyright in a way that’s consistent with the search firm’s approach to other forms of activity on the Internet, Google has signaled a new willingness to value the rights of creators.  That is good news indeed.  And the online marketplace for the hundreds of licensed digital services embraced by the music business is better today than it was yesterday.

Desde la Electronic Frontier Foundation critican la opacidad del anuncio, y señalan que una acusación conforme a la Digital Millenium Copyright Act debe probarse:

Takedown requests are nothing more than accusations of copyright infringement. No court or other umpire confirms that the accusations are valid (although copyright owners can be liable for bad-faith accusations). Demoting search results – effectively telling the searcher that these are not the websites you’re looking for – based on accusations alone gives copyright owners one more bit of control over what we see, hear, and read.

Por supuesto, uno de los servicios con mayor cantidad de notificaciones por infracción del copyright -es decir, Youtube- pertenece a Google y no pasará por ese aro, según demuestran en Search Engine Land. La doble moral nunca fue tan divertida.

Consecuencias de una decisión absurda

En teoría, el algoritmo de Google decide el orden y jerarquía con la que se mostrarán las búsquedas orgánicas en su página de resultados. En realidad, hace muchísimo tiempo que la compañía de Mountain View ‘mete la mano en la tarta’, ya sea para poner coto a las malas prácticas de las granjas de contenido o para mejorar el estatus de sus propios productos.

Google se defiende argumentando que la penalización no equivale a la eliminación. Casi, pero no cuela; más allá de la segunda página de resultados es algo similar a desaparecer del mapa en la búsqueda del usuario medio. La medida es, además, perjudicial para el propio buscador. Si todos los usuarios que utilizan Google para localizar enlaces a ficheros P2P ven empeorar la calidad de sus resultados, irán a buscarse los resultados a otra parte. O bien probaran otras cadenas de búsqueda, lo que convertiría esta implementación en un fracaso.

No hay que olvidar que un gol en propia meta de este calibre tendrá consecuencias muy graves para la ya mermada capacidad de los webmasters de responder ante el abuso de las grandes coporaciones y la utilización del copyright como herramienta de censura. Ahora que Google ha pasado por el aro, los demás lo tendrán difícil para no ir en fila india.

Hubiera sido más adecuado ‘premiar’ el posicionamiento de los distribuidores originales del contenido en lugar de ‘castigar’ a los de descarga, pero Google ha escogido el camino fácil para aplacar la furia de un monstruo que jamás tendrá suficiente.

“Si te copiaran el blog, no dirías eso”

El problema de  una afirmación similar radica en algo que explica muy bien Mariano Amartino en su entrada sobre el tema:

Mientras las denuncias de copyright para grandes estudios es simple, los webmasters chicos solo encuentran formularios complicados, procesos automatizados y CERO ayuda por parte de la empresa… mientras tanto esos sitios siguen generando miles de dólares diarios usando… AdSense 🙂

Sea como fuere, recuerden que este blog defiende la cultura libre y tiene licencia Creative Commons; como comprenderán, no vería pecado grave en tal suceso siempre y cuando se respetara la atribución.

La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido

Hace 112 años nació un hombre notable. Un hombre cuya imaginación sólo se podía comparar con dos cosas: su talento para la escritura y su amor por la lectura.

Este hombre inventó sueños, personajes extraños y países remotos que nacen de las enciclopedias. Concibió un cuento tan hermoso que es casi un himno para la profesión en la que escogí formarme.

Hoy Google homenajea a este hombre y también le homenajeo yo, como pago a lo sucedido a finales del siglo pasado, cuando tuve el honor de comentar uno de sus textos durante mi prueba de acceso a la universidad.

Feliz cumpleaños, señor Borges. Que el lugar donde su conciencia repose haga justicia a los mundos con los que hizo soñar a tantos lectores.

De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación

La jugada de Google: Larry Page se convierte en director ejecutivo

Bombazo: Eric Schmidt, director ejecutivo de Google, será reemplazado en el cargo por Larry Page, uno de los creadores del motor de búsqueda y cabeza de la compañía. Schmidt queda reasignado como executive chairman. Esto fue lo que escribí sobre él en 2008, enmarcado en mi artículo monográfico sobre Google para el suplemento de los Premios Príncipe:

En agosto del 2001, Eric Schmidt ingresa como CEO en compañía. Schmidt juega el papel de gran ‘demiurgo’ corporativo, con la misión de estructurar la compañía más allá del sueño técnico de [Larry] Page y [Sergey] Brin.

Y así nació el triunvirato de Google, el máximo órgano en la toma de decisiones. La presencia de un ejecutivo experimetado como Schmidt ayudó en gran medida a calmar los miedos de inversores y accionistas, despejando la incertidumbre que rondaba a una compañía “llevada por niños”. Jeff Jarvis lo explica de maravilla:

It should not be a shock that Eric Schmidt has stepped aside as CEO and made room for Larry Page. Schmidt was the prince regent who ruled until the boy king could take the throne while training him to do so. We knew that this would happen. We just forgot that it would.

Ahora, Larry Page se podrá el traje de negocios y el proceso de toma de decisiones se verá notablemente simplificado. Facebook y Apple juegan con reyes, y ahora en Mountain View han decidido hacer lo mismo, desenrocando al consejo supremo y poniendo al frente ejecutivo a un programador cuyo apellido figura en el nombre del algoritmo que tan famoso hizo al buscador.

Dice Charles Arthur en el Guardian que la estrategia que Google venía desarrollando en los últimos tiempos estaba algo desenfocada. Fiascos como Google TV, experimentos que se quedaron en gaseosa como Wave o los problemas en el reino mágico de su algoritmo, tomado ahora por spammers, pedían a gritos un cambio radical.

En estos instantes, los blogs tecnológicos son hervidero. ¿Cómo afectará la noticia al sector? La respuesta en las próximas semanas.

Actualización. Ken Auletta en The New Yorker, sobre el desafío que se le viene encima a Larry Page:

In the meantime, Larry Page, who read books on business as a young man, who at age twelve read a biography of Nikola Tesla and took away the lesson that it was not enough to be a brilliant scientist if you were not also a good businessman who controlled your inventions, had more aptitude for management than Sergey Brin. It was always assumed that one day Page would be C.E.O. Now that he is about to be, he will have to change. He is a very private man, who often in meetings looks down at his hand-held Android device, who is not a comfortable public speaker, who hates to have a regimented schedule, who thinks it is an inefficient use of his time to invest too much of it in meetings with journalists or analysts or governments. As C.E.O., the private man will have to become more public. And he will have to rid himself of a proclivity most engineers have: they are really bad at things they can’t measure. Like fears about Google’s size, and privacy and copyright and how to deal with governments that are weak at measurement but rife with paranoia.

Pues ahora no me indexas

DineroRecientes declaraciones del presidente de News Corporation, apuntaban a un posible bloqueo de los diarios pertenecientes a Ruper Murdoch para evitar que buscadores como Google indexen y faciliten el acceso al texto completo de sus noticias. Espera… ¿No lo estaban haciendo ya? Si, pero esto es distinto. Algunos análisis apuntan a un ataque por dos frentes de la News Corporation al statu quo actual de la red.

Los periódicos le deben a Google gran parte de su tráfico de usuarios. Con mayor o menor valor respecto al lector fidelizado, las entradas y visitas a la página se traducen en más ingresos publicitarios, por nimios que estos sean en comparacion con sus hermanos de papel. Por otro lado, Google no matiene una sección como Google News por pura caridad: infinidad de lectores (y periodistas, y directivos) utilizan el agregador de noticias para tomar el pulso a la prensa. Además, los resultados normales también inclyen enlaces a diarios y noticias relacionadas con el término buscado.

Esta simbiosis entre prensa y buscadores no es perfecta. Los segundos quieren más “chuches” en el cumpleaños, y los primeros optan por una respuesta totalmente racional: “Si no te gusta el juego, pues no juegues”. Por supuesto, modificar los sitios de noticias para impedir que sean indexados por los motores de búsqueda equivale al clásico “me enfado y no respiro”; tiene gracia los 20 primeros segundos, pero luego el niño protestón cae víctima de su propio farol.

Pero… ¿Qué pasaría si el niño fuera un poco más avispado? Imaginemos que el gran imperio de la comunicación quisiera cambiar las reglas del juego, e intepretar su relación con los buscadores como una actividad puramente mercantilista, susceptible a la sugerencia, advertencia o amenaza?

¿Que pasaría si el niño hace trampas?

Ahora que Bing ha entrado en el mercado como un terremoto, no le sería dificil a Murdoch & Co. retirar todo su contenido de Google… Mientras cierra jugoso acuerdo con Microsoft para que el buscador tenga todas las noticias de News Corp. a disposición del público en los resultados. Peor aún: imaginemos que la medida atrae a otros medios y multinacionales, utilizando la misma estrategia para ejecutar, por fin, la pataleta contra el Google-que-todo-lo-ve. Esto cambiaría las reglas del juego en el indexado de conteidos a través de internet. Porque la relevancia se las vería con otro contendiente, mucho más poderoso, histérico y rencoroso: el dinero.

Si, hace tiempo que fue inventado AdSense. Sí, muchos buscadores conjugan publicidad y resultados sin que pase nada. Pero el movimiento que mencionamos afectaría a la zona que, desde el inicio de esta tecnología, ha supuesto el terreno neutral entre algoritmo y chequera: los resultados generales, los enlaces no patrocinados. Todos manipulados, pervertidos.

¿Podría suceder? Pues sí. ¿Llegará a suceder? Ya saben que no me gusta pillarme los dedos con profecías, pero lo veo harto difícil. Para que el bloqueo de aduanas a un buscador tuviera efecto semejante, la jugada tendría que venir en bloque. Y no hablo de un bloque cualquiera, hablo del Cubo Borg más grande que hayan visto en toda su vida: un movimiento masivo, enorme, que no llegará a producirse. Porque tres hormigas bastarían; tres pequeñas hormigitas con acceso gratuito a sus noticias y contenidos, financiados por la publicidad. La balanza se desequilibraría, y vuelta a empezar.

Por ello, considero que las advertencias de Murdoch y comapñía no pasan de ser brindis al sol de compañías desesperadas por sobrevivir en el mundo que podría matar a la prensa en papel. No me malinterpreten, no tengo nada en contra del pago por noticias, siempre que ello implique una cierta calidad. Sin embargo, el componente perverso del chantaje a los buscadores nos introducirá en un terreno de juego muy distinto al actual.

Y no sé si los internautas querrán jugar.

Do something. Anything. Please. Survive. But there’s one thing you shouldn’t do. Blame others for sending you visitors and not figuring out how to make money off of them.

Danny Sullivan

You don’t charge the search engines to send people to articles on your site, you pay them.

If you can’t make money from attention, you should do something else for a living. Charging money for attention gets you neither money nor attention.

Seth Godin

Foto: Guillermo Esteves

Bing no puede ser Google

bing En realidad, nadie o nada puede. Es la reflexión que mantengo desde hace tiempo, plasmada por Seth Godin en un artículo reciente sobre Bing, el nuevo buscador de Microsoft. Apunta el analista que una campaña destinada a convencer al usuario de que un producto es “el nuevo Google” supone una pérdida de dinero y recursos.

Microsoft, home of the Zune, has just announced that they’re going to launch Bing, a rebranding and reformatting of their search engine. So far, they’ve earmarked $100 million just for the marketing.

Bing, of course, stands for But It’s Not Google. The problem, as far as I can tell, is that it is trying to be the next Google. And the challenge for Microsoft is that there already is a next Google. It’s called Google.

Considero que tiene razón. El nuevo bombazo tecnológico en la red no será propiciado por ningún sistema que se anuncie directamente o entre líneas como el Google Killer. Tomando como ejemplo a Twitter, la batalla por la búsqueda de la información en tiempo real no la ha ganado la compañía de Mountain View, sino una aplicación que nació con la premisa más simple de todas: averiguar qué estás haciendo ahora mismo.

Por otra parte, los de Redmond no sabían con quién se estaban viendo las caras. Prueba de ello es el gigantesco misil de interceptación que supuso Google Wave, expuesto a los desarrolladores y al mundo poco después del lanzamiento de Bing. Sólo les faltó decir “toma esa”. En palabras de Michael Arrington:

You know that scene in the Lord Of The Rings movie where the huge eye of Sauron on top of that mountain swings its view from the alliance troops massed at the Black Gate of Mordor over to the real action, Frodo with the Ring at the Cracks of Doom?

That’s basically what happened today. The eyes of the world, and the press, swung from San Diego to San Francisco as they realized what was happening. And what was happening was this: Google stole Microsoft’s thunder with one of the most ambitious and exciting products the tech world has seen in a long while.

Teniendo en cuenta que ya han existido precedentes con la salida de Wolfram|Alpha, estos “reventones” que últimamente realiza Google con los productos ajenos podrían ser una nuestra de temor por parte de la gran compañía. Muchos pretenden destronar al rey ¿alguien lo conseguirá?