Content Experiments: Google facilita el A/B testing

¿Saben cómo selecciona sus titulares el Huffington Post? Se ofrecen varias versiones de los mismos a distintos grupos de usuarios en un breve intervalo de tiempo; aquellos que susciten más interés, será los definitivos.

¿Saben que existen cientos de portadas diferentes en Amazon y Google? A lo largo de todo el día, estas compañías sirven distintas versiones de su página principal con ligerísimas variaciones, para encontrar la distribución más efectiva de los elementos.

A este tipo de técnica se la conoce como A/B testing: ofrecer múltiples versiones de una página o grupo de páginas y controlar cuál de ellas facilita mejor las conversiones, es decir, las acciones que esperamos ejecute el inernauta en nuestro sitio web. Wired ha publicado un recomendable artículo sobre esta técnica, que muchas compañías llevan probando algún tiempo.

Ahora, Google acaba de anunciar que su Website Optimizer, herramienta incluída en su aplicación de Analytics, pasa a transformarse en Content Experiments: que facilita enormemente la ejecución del A/B testing a las pequeñas compañías y usuarios individuales.

Para utilizarlo, tan solo hemos de crear distintas versiones de una misma página, indicarle a Google Analytics la ruta de las mismas e insertar el código indicado en la página auténtica. Pueden observar el proceso en el siguiente vídeo:

Podemos comparar hasta seis versiones diferentes. Todo un acierto por parte de Google que le va a facilitar la vida a más de un webmaster.

Vía The Next Web. Foto: Flickr | Alantankenghoe.

De información y opuestos

Conocen este símbolo. Creado por el taoísmo en Oriente, forma parte de la cultura global desde hace décadas. Su nombre, sin embargo, no tuvo tal nivel de dispersión. En general, conocen este símbolo por el concepto que representa: el yin y el yang.

Para ser más exactos, su verdadero nombre es taijitu, que viene de Taiji: principio de todas las cosas, gran división. Así lo describe la correspondiente entrada en Wikipedia:

Si bien admite interpretaciones diversas, la mayor parte de ellas se basan en la siguiente frase del Yijing Jicizhuan (易經繫辭傳, Yìjīng Jìcízhuàn), comentario del Yijing : « Las mutaciones tienen un gran extremo, del que nacen los dos aspectos (el yin y el yang), de los que a su vez nacen cuatro figuras, de las que a su vez nacen los ocho trigramas que determinan lo favorable y lo desfavorable, y de las que nacen los acontecimientos humanos».

Atendiendo a la definición de estos conceptos, se podría pensar que el desequilibrio es una distorsión que altera el orden natural. Nada más lejos de la realidad; de nuevo, según la Wikipedia:

El yin y el yang forman un equilibrio dinámico: cuando uno aumenta, el otro disminuye. El desequilibrio no es sino algo circunstancial, ya que cuando uno crece en exceso fuerza al otro a concentrarse, lo que a la larga provoca una nueva transformación. Por ejemplo, el exceso de vapor en las nubes (yin) provoca la lluvia (yang).

Crea una cantidad desmesurada de algo y su opuesto se agrupará de igual forma. Actualmente, dicha reacción está aumentando en un campo que se aleja bastante de las leyes naturales: el mundo de la información.

La burbuja del filtrado

En los primeros tiempos de prensa, radio y televisión, la información llegaba a través de un número limitado de canales. Conscientes de dicha situación, los programadores servían contenido que atendiera a las necesidades o requisitos de la mayor cantidad de público posible. Si bien es un concepto que no se aplicaba en su totalidad, el equilibrio era importante para las cadenas porque mantenía la audiencia.

Con el avance de la tecnología la información se democratizó y atomizó. Pasar de cinco canales a cincuenta, y más tarde a quinientos; miles, con la llegada de Internet. El ruido informativo se acumulaba. Entonces, un tipo de opuesto surgió en el camino para ayudarnos a separar la paja del grano: el filtrado de contenidos.

Con la llegada de los filtros, se emprendió la carrera para mejorar la afinación. Entrenamos a las máquinas para que identificaran aquellas piezas que serían de nuestro máximo o total interés, mientras desechaba aquellas otras alejadas de nuestras necesidades u orientación ideológica. Ahora, el opuesto se ha concentrado tanto como aquello a lo que se oponía, y vuelve a surgir una respuesta.

La búsqueda del contrario

Tanto Clay Johnson en The Information Diet como Eli Pariser en The Filter Bubble recomiendan buscar nuestro contrario para no perder la perspectiva. El filtrado de noticias puede resultar adecuado para combatir una sobrecarga de información, peor también puede ser de lo más efectivo a la hora de empequeñecer nuestra visión del mundo y, contradictoriamente, el descubrimiento de nuevas áreas que suscitarían nuestro interés.

Un reciente artículo en The Atlantic habla sobre la propuesta de un filtro inverso. Es decir, una tecnología que nos permitirá recibir información opuesta a la que solemos consumir. ¿Cómo afectaría eso a la balanza de la información? Poco a poco, el yin es yang y el yang es yin en la gran telaraña que entrelaza el conocimiento humano.

Facebook y Twitter, ¿liebre y tortuga?

Nick Bilton ha usado, en el blog Bits del New York Times, la fábula de la liebre y la tortuga para comparar a Facebook y Twitter. Atribuida a Esopo, la historia está disponible en Wikisource. Como ya saben, termina así:

Llegado el día de la carrera, arrancaron ambas al mismo tiempo. La tortuga nunca dejó de caminar y a su lento paso pero constante, avanzaba tranquila hacia la meta. En cambio, la liebre, que a ratos se echaba a descansar en el camino, se quedó dormida. Cuando despertó, y moviéndose lo más veloz que pudo, vió como la tortuga había llegado de primera al final y obtenido la victoria.

En opinión de Bilton, mientras Facebook ha seguido el camino de la liebre, avanzando a mucha velocidad mientras la privacidad de los usuarios se tomaba una buena siesta. Twitter, en cambio, habría sido más cuidadoso:

For example, on Thursday Twitter introduced a feature that is intended to make better suggestions of whom to follow on the service. To make the new service work, Twitter needs to do some snooping. Did privacy groups come out and berate Twitter for its actions? No. Did the F.T.C. announce an investigation into the company’s practices? Actually, quite the opposite.The government proudly announced Twitter’s ability to let people opt out of the new feature.

Creo que Bilton le cuelga demasiado rápido la medalla a Twitter. Lo realmente revolucionario hubiera sido que la opción fuera opt in en lugar de opt out. No me atrevo a predecir el ganador de esta carrera, no estoy del todo seguro sobre cuál es la liebre y cuál la tortuga.

Imagen: Wikipedia | The Tortoise and The Hare

Contraprogramación a la IPO de Facebook

Si ya está un poco cansado de tanta noticia sobre precios de acciones, burbuja tecnológica y los últimos datos del NASDAQ, tómese una píldora con un poco de azúcar e imagine que el del sombrerito es Mark Zuckerberg. O puede que no.

Mary Poppins forma parte del canon de buenas películas para niños por dos características fundamentales: ternura y mala leche. No se olvide, cuando todo vaya mal, de comprar migas de pan. Tan solo dos peniques.

Educación online: la enseñanza en la antesala de su revolución

Iniciativas para fomentar el aprendizaje -o mejor dicho, mejorar el ya obtenido- sin necesidad de acudir al aulario llevan tomando forma desde hace mucho tiempo. Existen proyectos como el OpenCourseWare, consistentes en publicar los materiales y estrategia de una clase o curso determinados. Universidades nacionales e internacionales ofrecen, a disposición del alumnado, toda una base de conocimiento.

Ahora, las principales instituciones de enseñanza universitaria en todo el mundo están llevando la causa de la educación en línea un poco más allá. Recientemente, el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Harvard han invertido 60 millones de dólares para crear EdX, una plataforma desarrollada en código abierto que facilitará la creación de cursos en línea. De la página del proyecto:

EdX will be available to anyone in the world with an internet connection, and in general, there will not be an admissions process. For a modest fee, and as determined by the edX board, MIT and Harvard, credentials will be granted only to students who earn them by demonstrating mastery of the material of a subject.

Las últimas líneas contienen la diferencia más importante con lo desarrollado hasta ahora por las universidades en este campo. Por un lado, el término modest en su acepción económica no suele pegar bien con la enseñanza de grado superior. Por otro, parece que la obtención de títulos válidos y acreditaciones será por fin, una barrera a derribar a partir de otoño de este año, cuando comiencen los cursos en EdX.

Udacity

Harvard y MIT no son las únicas instituciones de prestigio en poner en marcha este tipo de iniciativa. Udacity, una plataforma de enseñanza en línea creada por expertos y profesores de robótica, que actualmente ofrece los siguientes cursos y materias:

La mayoría de cursos requieren algunos conocimientos previos de programación excepto el CS101, en cuya formación se asienta parte de la del resto. Steven Leckhart, de Wired Science, narró sus experiencias con uno de los cursos que dieron origen al servicio: Introducción a la Inteligencia Artificial. Merece la pena leer su artículo:

I majored in English. This makes me a “fuzzy” (what Stanford techies call liberal arts majors behind their backs). And now I’m trying to wrap my head around Bayesian probability, a branch of statistics that in the past 25 years has revolutionized a dozen fields from genomics and robotics to neuroscience.

Khan Academy

En cuanto a la gran red de conocimiento y aprendizaje fundada por Salman Khan, si bien su nivel no es comparable a los anteriores proyectos, mucho más concretos, es un magnífico punto de partida para adquirir conocimiento sobre alguna materia de la cual no lo tengamos, o sea este muy básico. Vean la charla que impartió en el TED. Se lo merece. O también pueden ver esta lección sobre cálculo diferencial donde aparecen Newton, Leibniz y Usain Bolt:

Si bien estos modelos ya empiezan a cobrar mucho protagonismo en la prensa generalista anglosajona, a España todavía le queda un camino bastante largo por recorrer. Otra de las razones por las que el inglés es un idioma fundamental para moverse en la autopista de la información de modo más eficiente.

Sea como fuere, iniciativas como EdX, Udacity o Khan Academy son la antesala de una revolución que transformará la enseñanza y acercará una formación de calidad a colectivos que, hasta ahora, no tenían acceso a ella. Aunque este logro también dependerá de lo bien que luchemos contra la brecha digital.

Foto: Flickr | Pedro Vezini

Empresas emergentes y desarrollo de aplicaciones, ¿fin de un paradigma?

Alexis Madrigal ha publicado un interesantísimo artículo llamado The Jig Is Up: Time to Get Past Facebook and Invent a New Future. El editor jefe de The Atlantic alerta sobre la multiplicación de los clones y las startups que, en lugar de alumbrar una idea completamente innovadora, se dedican a perfeccionar lo ya conseguido y refugiarse en nichos de mercado cada vez más pequeños.

For at least five years, we’ve been working with the same operating logic in the consumer technology game. This is what it looks like:

There will be ratings and photos and a network of friends imported, borrowed, or stolen from one of the big social networks. There will be an emphasis on connections between people, things, and places. That is to say, the software you run on your phone will try to get you to help it understand what and who you care about out there in the world. Because all that stuff can be transmuted into valuable information for advertisers.

Madrigal sostiene que estamos ante una situación de pérdida del paradigma de innovación que guió a la industria tecnológica durante décadas. Uno de los síntomas que apuntan a la causa es, según explica en el artículo, cierta deriva del periodismo tecnológico hacia temas que antes no suscitaban demasiado interés.

Thousands of startups are doing almost exactly the same thing, minor variations on a theme. Tech journalists report endlessly on the same handful of well-established companies. Apple, Amazon, Google, Facebook, and Microsoft’s dominate pieces of the web, and they don’t appear to be in shaky positions.

Es cierto que, en ocasiones, el comentario sobre tecnología escora demasiado a las tonalidades rosa o salmón. Honestamente, no creo que sea para tanto. Sin embargo, el artículo merece una o varias lecturas porque no deja de ser una llamada de atención a todos los generadores de  contenido, informático y periodístico.

Manual básico y algo heterodoxo de Twitter

Hace ya unos días que percibo un aumento en el número de personas de mi entorno que se suscriben a Twitter. A pesar de que las guías para este servicio web abundan como las biblias, voy a aportar mi pequeño granito de arena con algunos consejillos.

Primeros pasos

  1. Quita el huevo ese tan feo y pon lo que te apetezca como tu avatar. Dicen que es mejor una foto, por aquello de transmitir mayor honestidad. No hagas caso. Si te da la gana pon la foto y si no, pues no. Pero quita el huevo, por lo que más quieras; queda horrible.
  2. Ve a configuración, y abajo del todo en la pestaña de cuenta, marca “usar siempre HTTPS”, porque así tendrás una cuenta más segura. No digo más para no aburrirte, pero si tienes ganas puedes encontrar una sesuda explicación en la Wikipedia.
  3. Todavía en configuración, ve a “notificaciones” y lee todo lo que pone. Que luego marques o desmarques queda a tu criterio, pero este sencillo paso puede ahorrarte una tonelada de correos electrónicos al día.
  4. Encuentra a tus amigos y visita la sección “a quién seguir”.

Twitter tiene su propio lenguaje

Probablemente ya lo sepas, pero por si acaso, has de tener en cuenta que las @respuestas se escriben así, o que algunos #temasdeconversacion y #campañas llevan almohadilla delante para facilitar el seguimiento.

Por supuesto, quizá sepas también que si añades una “d” seguida del @usuario al que quieres escribir, lo que harás será transmitirle un mensaje privado.

¿Abierto o cerrado?

La privacidad de los mensajes en Twitter tiene dos modos: encendido y apagado. Si cierras tu cuenta de Twitter, sólo te podrán seguir las personas a las que autorices; si la abres, todo quisque verá lo que escribes, y buscadores como Google lo indexarán de vez en cuando. Tu decisión afecta a todos los mensajes, no hay término medio. Si cierras, cierras todo. Si abres, abres todo. Puedes cambiar esta opción en cualquier momento. De forma similar, es importante que sepas que los mensajes tienen botoncito de borrado.

Netiqueta y supervivencia

Si tu Twitter es público, recuérdalo y piensa antes de publicar. Pero no lo pienses como pensaría Bismarck en lograr la unificación de Alemania. Sólo ten cuidado y usa el sentido común.

Nunca, jamás, mentes a la madre de alguien, y mantén las palabrotas a dieta. Sí, ya sé que personajes como @perezreverte no comulgan exactamente con este consejo, pero a no ser que hagas de tu carrera profesional ser un escritor especialmente borde a la par que mordaz, que vive en un barco y no tiene más empresa que la editorial que publica sus libros, mejor deja la grosería fuera de la ecuación (si utilizas un seudónimo y no te conoce nadie, tú mismo con tu organismo).

Que sepas que los famosos tampoco se libran de la picota si se pasan de listos. De hecho, suelen ser los más perjudicados en una salida de pata de banco; mira lo que le pasó a Nacho Vigalondo cuando tuvo la genial idea de contar chistes sobre el Holocausto.

Si quieres comentar algo con otro usuario sin que lo vean los demás, usa los DM, también llamados mensajes directos, o mensajes privados. Y recuerda, asegúrate de que lo mandas como mensaje privado en vez de como @respuesta antes de darle a enviar. Hay países que se declaran la guerra por menos que eso.

El cliente es la clave

Para usar Twitter tienes dos opciones: escribir desde su web, o utilizar un cliente.

Lo más importante es encontrar el programa ideal, el que te permita enviar mensajes con más facilidad.

Sí, es de Perogrullo, pero conviene recordarlo. El cliente de Twitter que debes utilizar depende, en gran medida, del medio o la forma de acceder a internet que prefieras durante la mayor parte de la jornada. Lo comento porque más de una persona se ha registrado, ha colgado un par de mensajes y no ha vuelto. A veces se debe a que el servicio no interesa, pero en otras ocasiones el problema radica en no tener una forma rápida de compartir algo en Twitter. Y cuando digo rápido, no me refiero a ir a la web de Twitter y colgarlo desde allí, me refiero a enviar un mensaje con un sólo clic.

Veámoslo con un ejemplo. Si el 90% de tu actividad en la red la desarrollas…

  • Utilizando un ordenador, pues lo más facil es poner mensajes desde Twitter.com. También puedes utilizar un cliente para escritorio, como Tweetdeck, Echofon o los que te facilita el propio Twitter.
  • Enviando mensajitos con tu smartphone o la Blackberry, entonces te conviene descargar un cliente de Twitter para el modelo que estés usando. De ese modo, no necesitarás esperar a estar en el ordenador para compartir cosas con el mundo.

¿Y si lo que quiero compartir es un enlace?

El problema de Twitter es que, al permitir únicamente 140 caracteres por mensaje, introducir una dirección web completa nos resta mucho espacio. Solución: utiliza un acortador. Se trata de servicios web que convierten una dirección como esta:

http://maps.google.es/maps?f=q&source=s_q&hl=es&geocode=&q=La+Voz+de+Asturias, +Oviedo&aq=0&sll=40.396764,-3.713379&sspn=7.644835,14.128418&ie=UTF8&hq=La+Voz+de+Asturias,&hnear= Oviedo,+Asturias, +Principado+de+Asturias&ll=43.365906,-5.847473&spn=0.013478,0.027595&z=15

En otra como esta:

http://bit.ly/hLYZX3

Casi todos los clientes de Twitter pueden acortar automáticamente los enlaces que introduces. De hecho, el propio servicio tiene un sistema para ello, que además se puede utilizar desde el propio navegador a través de un marcador que puedes guardar en favoritos.

¿Tienes tiempo para una prueba? Haz clic y mantén pulsado este enlace. Ahora, arrástralo a la barra superior de tu navegador. La ventaja de este sistema es que gracias a ese marcador, cuando estés en una página y quieras compartirla sólo has de pulsar en él, y aparecerá un recuadro que te permitirá enviarlo a Twitter. Haz la prueba con este artículo, por ejemplo (pero qué link bait más discreto).

Esto es, más o menos, lo básico sobre Twitter. En la red encontrarás cientos de manuales, pero recomiendo especialmente los que la propia red social ha creado. Y si ya eres un power user y crees que debería añadir algo a esta guía básica, no lo dudes y deja un comentario. Si el consejo es poco habitual y/o original, tanto mejor. Así compenso el ladrillo que acabo de soltar ;).

Imagen: Flickr|13stock

Twitter te enseña neolengua

El día 28, Twitter anunció que renovaba sus botones y logos para que armonicen con el nuevo look del servicio y su página principal. Ciertamente, no parece un tema lo suficientemente importante como para merecer una entrada en su blog corporativo:

We’ve refreshed our logos, buttons and widgets to bring the improved look and experience of the new Twitter to your website or blog.

Si quieren descubrir la verdadera razón de la entrada, vayan unas líneas más abajo, donde podrán leer:

These resources are free for you to use, as long as you follow the updated Guidelines for Use of the Twitter Trademarks.

Y ahí está la madre del cordero pajarito. En las condiciones de uso respecto a su nombre e imagen de marca, podemos observar un notable incremento en las cosas que no se pueden hacer. ¿Recuerdan la neolengua? Aquella demencia que aparecía en 1984. Bueno, pues Twitter ha diseñado también su propio idioma. Revisemos las indicaciones; en negrita, las palabras de Twitter. Sin negrita, mis comentarios.

Cosas que no se pueden hacer con Twitter

  1. Manipular el logo salvo en caso de necesidad, debido a restricciones de color. Esta le va a encantar a los diseñadores.
  2. Usar el dibujo del pajarito para “transportar” tu propio logo o tus mensajes. Es decir, como hacen miles de blogs que, de paso, enlazan a Twitter.
  3. Usar versiones no actualizadas de los logos. Si la versión más reciente del diseño te hace vomitar, mejor compra una bolsa; pero no cambies el logo, forastero.
  4. Usar cualquier otro tipo de arte perteneciente a Twitter.com sin permiso explícito. ¿Dónde estarían ahora si no hubiesen permitido eso hasta la saciedad?
  5. Crear tus propios botones a partir de sus logos. Otra vez un gran WTF de diseño.
  6. Hacer afirmaciones imprecisas sobre el servicio. Twitter tiene pajaritos. ¿Es lo suficientemente impreciso?
  7. Titular un libro sobre Twitter que engañe a la gente, pensando que lo han escrito ellos. No vaya a ser que no lean el nombre del autor.
  8. Usar el logo en la portada o en el título. Mejor ponemos un aguacate.
  9. Hacer pantallazos de perfiles o tweets ajenos sin permiso. Y el mundo se fue a a cárcel.
  10. Utilizar el nombre de Twitter en tu aplicación. Y no miramos a nadie.
  11. Registrar un nombre que incluya el término “twitter” (o alteraciones de Twitter). Por ejemplo, Twittontería o Twittomarelpelo
  12. Usar “Tweet” en tu aplicación si vale para otras plataformas. Y no miramos a nadie.

Cosas que se deben hacer con Twitter

  1. Referirse a Twitter cuando se hable de ellos. Utlizar la expresión “Tweets” cuando se hable de los mensajes del servicio. ¡Ciudadano español! Ni se te ocurra castellanizar nada. ¡Periodista español! Más de lo mismo.
  2. Asegúrese de que los Tweets puedan ser identificados como Tweets. WTF again?
  3. A la hora de hacer una captura de pantalla, utilice la página principal de Twitter o la página de su perfil. Sin embargo, esto entra en contradicción con el “no debes hacer” número 9, ya que en la página pricipal de Twiter aparecen muchos tweets ajenos, por lo que habría que pedir permiso a todas y cada una de las personas que aparecen en el pantallazo.

Las instrucciones de Twitter hacia los medios tradicionales son, si cabe, aún más risibles. Seguir todas esas normas al pie de la letra implica convertirse en un anunciante de Twitter y causar la gran carcajada a la hora de hablar sobre este servicio.

¿Quién sabe? Alomejor Twitter tiene razón. Quizá estas normas son de lo más lógico y ninguna de las actividades que ahora prohibe con un cinismo descarado ayudó a consolidar su imagen de marca y a convertirlo en el servicio de uso masivo que es ahora.

Bah, estos usuarios, periodistas, blogueros, diseñadores y programadores de aplicaciones creen que por catapultar una marca al estrellato tienen cierta libertad para hablar de ella.

Faltaría más.

Actualización: Techcrunch tiene algunas declaraciones de Twitter, clarificando que lo riguroso de las condiciones está más orientado a iniciativas comerciales que a bloggers o noticias en general:

For news, whether online or print, it’s okay to use screenshots of Tweets. The permission applies more to merchandise, billboards, etc. Users’ rights are key.

Lo que nos lleva a preguntar: ¿Para cuando unas condiciones de uso que estén “en cristiano”? Si el cumplimiento de las normas no se aplica a gran parte de la red, ¿por qué no se clarifican?

Facebook podría tener su propio móvil

Esta foto no es de verdad, es un montaje de Techcrunch, para que quede más "de bonito" :)

Es lo que dice Michael Arrington, citando a una fuente de la compañía. Facebook lo desmiente a medias, apuntando en todo caso a un acuerdo con alguno de los fabricantes que ya están en el mercado, y en Silicon Alley Insider subrayan, además, que dicho dispositivo podría estar basado en Android. Si los rumores son ciertos, sería la primera red social que entra en el mercado de la telefonía móvil como plataforma, y no como aplicación. De este modo, utilizaría una mezcla del modelo Apple (tu propia plataforma, donde controlas el contenido) y el modelo Amazon (tu producto, en todos los dispositivos y plataformas posibles).

La noticia puede sorprender a priori, pero el proyecto tiene mucho sentido: lo único que le hace falta al invento de Marck Zuckerberg para extenderse todavía más es reclamar su parte del pastel móvil, un sector que crece cada día más.

Es demasiado pronto para vaticinar un éxito o un fracaso, puesto que el proyecto es todavía muy joven, y podría convertirse en algo grande o pinchar en la salida. Sin embargo, si alguna compañía es capaz de lanzar un proyecto de esta magnitud es, sin duda, Facebook. Google tuvo su prueba de concepto con el nexus One, pero no tener una red social asignada –al menos, una que no fuera la centralita del hampa latinoamericana– su producto no es tan fácil de vender a los usuaros de nivel medio-bajo (en esto, Apple les gana por goleada).

La carta de Facebook es arriesgada, ya que el éxito de su dispositivo o plataforma depende del éxito de su red social. Las modas son caprichosas, y si la compañía pierde el primer puesto, todo lo demás caerá en efecto dominó. Sin embargo, la viralidad potencial de la noticia –“si usas Facebook, éste es tu móvil”– puede darle mucho tirón al asunto.

Implicaciones para la privacidad y apertura

Esto sí que sería el horror. Si la compañía que dirige Mark Zuckerberg ya es famosa por torturar a los usuarios con las opciones de privacidad, no me espero nada bueno de su dispositivo móvil en esa categoría. No es que Facebook no tega escrúpulos a la hora de tratar nuestra información personal, es que esa palabra ni siquiera se contempla en su diccionario.

Sea como fuere, hay que mirar el lado positivo: ahora podemos ofrecer todos nuestros datos personales a una sóla compañía. Winston Smith estaría orgulloso.