Los 100 discos más influyentes según TIME, en Spotify

TIME

En noviembre de 2006, la revista TIME elaboró el listado de los 100 discos más influyentesde la historia, que recopilo aquí mediante un enlace de Spotify. La verdad es que hice esta playlist un poco a lo loco, sin mirar si alguien había tenido ya la misma idea. Pero fue divertido ir buscando y escuchando los discos, así que aprovecho para compartirla con vosotros. No, no están Pink Floyd, ni Leonard Cohen. Si, hay una saturación de los Beatles y Bob Dylan. Pero ya se sabe que para gustos hay colores.

La playlist no está completa. Me fue imposible localizar algunos discos entre los que son clásicos de la alergia a la distribución por Internet como Abbey Road o Master Of Puppets, de Metálica.

Por lo tanto, he aquí un segundo listado con los albums de la lista que no estaban en Spotify. Busquen por ahí, seguro que los encuentran ;)

  1. Here’s Little Richard – Little Richard
  2. Live at the Apollo (1963) – James Brown
  3. Rubber Soul – The Beatles
  4. Highway 61 revisited – Bob Dylan
  5. Revolver – The Beatles
  6. Blonde on Blonde – Bob Dylan
  7. Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band – The Beatles
  8. The Beatles (“The White Album”) – The Beatles
  9. Abbey road – The Beatles
  10. John Lennon – Plastic Ono Band
  11. Bridge Over troubled water -  Simon and Garfunkel
  12. Led Zeppelin IV (a.k.a. Zoso) – Led Zeppelin
  13. Exile on Main Street – The Rolling Stones
  14. Call Me – Al Green
  15. Hotel California – The Eagles
  16. One Nation Under a Groove – Parliament / Funkadelic
  17. Back in Black – AC/DC
  18. The Great Twenty-Eight – Chuck Berry
  19. Master of Puppets – Metallica
  20. Paid in Full – Eric B. and Rakim
  21. Ropin’ The Wind – Garth Brooks
  22. Phil Spector, Back to Mono (1958 – 1969) – Varios
  23. The Chronic – Dr. Dre
  24. Slanted and Enchanted – Pavement
  25. Live Through This – Hole
  26. (What’s the Story) Morning Glory – Oasis
  27. Time Out of Mind – Bob Dylan
  28. The Anthology, 1947 – 1972 - Muddy Waters
  29. The Essential Hank Williams Collection: Turn Back the Years – Hank Williams

Whole Foods, la empresa eres tú

whole-foods-boycottA través de Mashable llego al caso de Whole Foods, una compañía con mucha presencia y visibilidad en las redes sociales, basada en la venta y distribución de productos orgánicos. Dado el éxito que tienen este tipo de distribuidores en Internet, la compañía se había ganado un cierto renombre.

Su Director Ejecutivo, John Mackey, puso en tela de juicio dicho renombre con unas declaraciones muy desafortunadas sobre el plan de reforma sanitaria que se está debatiendo en EEUU:

“While we clearly need health-care reform, the last thing our country needs is a massive new health-care entitlement that will create hundreds of billions of dollars of new unfunded deficits and move us much closer to a government takeover of our health-care system. Instead, we should be trying to achieve reforms by moving in the opposite direction—toward less government control and more individual empowerment.”

“Many promoters of health-care reform believe that people have an intrinsic ethical right to health care—to equal access to doctors, medicines and hospitals. While all of us empathize with those who are sick, how can we say that all people have more of an intrinsic right to health care than they have to food or shelter?”

“Unfortunately many of our health-care problems are self-inflicted: two-thirds of Americans are now overweight and one-third are obese. Most of the diseases that kill us and account for about 70% of all health-care spending—heart disease, cancer, stroke, diabetes and obesity—are mostly preventable through proper diet, exercise, not smoking, minimal alcohol consumption and other healthy lifestyle choices.”

Mackey considera que la reforma sanitaria crearía un importante nivel de deuda pública, y opina que los ciudadanos deberñian centrarse en llevar una vida más sana y equilibrada como clave para no necesitar tango gasto sanitario.

La reacción ha sido dura y devastadora. Se han creado grupos en Facebook, Twitter e incluso un blog contra la empresa por las declaraciones de su CEO. Como era de esperar, la empresa completó (pero no matizó) sus palabras, recordando que en Whole Foods trabaja mucha más gente aparte de él.

Llévame ante tu líder

Si bien boicotear a una empresa que presta buen servicio sólo por un desliz de su CEO parece un poco exagerado, ello no convierte la reacción en menos previsible. John Mackey cometió un error de cálculo imperdonable, teniendo en cuenta su posición en la cima de una empresa que aboga por una vida más sana.

Debería haberlo previsto. Los ciudadanos que valoran la compra de productos ecológicos muy probablemente estén a favor de un sistema de salud público, similar a la Seguridad Social. En ambos casos, hablamos de bienestar,  justicia y un comportamiento humano con más ética.

Alerta máxima

Cuando diriges una empresa, tú eres la empresa. No importa cuan personales sean tus opiniones, ya que los consumidores las alinearán de forma inconsciente con la organización que lideras. Permanece alerta a la hora de pronunciarte sobre un tema, especialmente si vas a incluir de forma más o menos velada comentarios sobre tu producto.

Si crees que esta reflexión llega demasiado lejos, imagina cómo te sentirías si escucharas al presidente de tu marca favorita de galletas comentar que la única manera de superar la crisis es dejarse de subsidios de paro, y comprar más de sus productos. ¿Que pasaría cuando visitaras el supermercado al día siguiente?

Piensa en ello.

Descargas de música y debates en el Pleistoceno

jurasicoTras escuchar el debate de No es un día cualquiera, cada vez estoy más convencido de que la discusión sobre la descarga de música y la propiedad intelectual se ha quedado anclada en la prehistoria. Seguir escuchando a Caco Senante & Cia. sobre lo malos que somos los internautas y los puestos de trabajo que destruyes cada vez que te bajas una canción de la red ya me da un cierto dolor de cabeza. Por no hablar de las comparaciones establecidas entre la descaga de música y el robo de chorizos o lonchas de jamón; impagable.

Tengo que hacer esfuerzo para recordar el último disco que me descargué en la red. Y la razón se llama Spotify, una gran biblioteca musical donde puedes escuchar todos los temas que quieras a cambio de una cuota mensual, o bien de escuchar y ver anuncios cada cierto tiempo.

Por eso me da tanta risa seguir escuchando terminología sobre bucaneros, corsarios y piratas de los siete mares. La industria discográfica y las gestoras se equivocan totalmente al afirmar que esto es una cuestión de todos contra ellos. De hecho, tengo que criticar a Enrique Dans la valoración mas bien tibia que hace en el debate de una aplicación como Spotify, que podría suponer cierto armisticio entre usuarios e industria.

Tal vez me esté haciendo yo viejo, pero creo que ya somos todos demasiado adultos como para seguir tolerando una y otra vez tanta zafiedad en el discurso por parte de la SGAE y sus representantes.

¿Lo mejor del debate? El lobby de la propiedad intelectual reaccionando ante los argumentos de Dans como si de ácido sulfúrico se tratase.

Llega el Codexcast 22

podcastTras varios meses sin nuevos programas, retomamos el Codexcast; con el estilo y las secciones de siempre. En esta edición, hablaremos de novelas como Wicked, programas multimedia como XBMC, y lo dañinas que pueden llegar a ser las patentes de software para la innovación tecnológica. Todo ello empaquetadito en un programa de media hora. Para descargarlo, ve a la página del programa o suscríbete a nuestro Feed.

SCav, el mejor antivirus del mundo

Genial artículo sobre SCav, el mejor antivirus del mundo, al que llegé a través de Menéame. Personalmente, no puedo dejar de unirme a la recomendación. SCav es uno de los grandes prodigios tecnológicos de nuetro tiempo.

Si de repente se abre una ventana del messenger y tu compañero de oficina Alberto, con el que no hablás casi nunca te dice “eu vocé tein que mirá estas fotos.zip de garota muito bonita”o“here they arr, the photos.rar you asked me. My girlfriend and I javing sex on the international chess anual competition”… SCav activa una pequeña alarma y bloquea el mouse para que no podamos descargar el archivo y abrirlo e infectarnos. SCav sabe, heurísticamente, que los que participan en competencias de ajedrez no tienen novia, y que Alberto no sabe hablar portugués.

Si volvemos del cyber y metemos un pendrive en el USB, SCav te protege porque previamente instaló un pequeño programita en el pendrive (el que tanto te recomendó tu amigo informático) que lo mantiene seguro, además desactivó automáticamente el autoarranque de Windows.

SCav obedece ciegamente las órdenes y los consejos de tu amigo informático. SCav libera toda la parte de memoria que guarda recuerdos de novelas mexicanas o la letra de temas de reggaeton… En tu cerebro y la usa para almacenar información importante sobre seguridad informática, o sea, todo eso que tu amigo informático te repitió mil veces cada vez que le preguntás algo.

SCav es tan completo, que cuando intentes poner tu mail y contraseña de hotmail en cualquier página distinta de hotmail, bloqueará tu teclado, te mandará una descarga eléctrica a través del mouse y te redirigirá a google.com impidiendo así que entregues tus datos privados a desconocidos. SCav hará que no te importe ni un comino quién te tiene admitido o no.

Sentido Común Antivirus. Actívalo siempre ;)

iPhone y App Store, desarrolladores con grilletes

apple

Apple comienza a perder el toque. Desde el nacimiento del iPhone, la compañía de la manzana se vio envuelta en una gran polémica por la eliminación injustificada de ciertas aplicaciones. Sin embargo, ha sido el baneo de Google Voice lo que ha desatado la tempestad en toda su furia. Días después de la desaparición del programa, parece que la empresa tecnológica más hermética de los últimos tiempos está empeorando en cuanto a  imagen pública.

Hazlo o no lo hagas

El borrado de programas obedece al sistema más veleidoso que se haya concebido jamás para un sistema operativo. Entre todos, hay un argumento que se lanza cual guerrero kamikaze, dispuesto a derribar sin piedad cualquier barco enemigo: la duplicación de funciones. Cualquier trozo de software diseñado por terceros para mejorar, deslucir, superar o suplantar alguna de las características actuales del teléfono será eliminado sin piedad. Una manera barata, sencilla y eficaz de poner en cuarentena a la competencia. Pero es un error y pronto veremos por qué.

Enemigo a las puertas

Android está en la calle, con un mercado de aplicaciones nada restrictivo. Android es de código abierto y está diseñado por Google, bajo su portentoso paraguas de gratuidad que a veces parece no tener fin. Muchos desarrolladores de aplicaciones par iPhone han escogido Android, hartos del sistema absolutamente burocrático de la App Store.

La conclusión es lógica: soy un desarrollador de software que programa aplicaciones para dispositivos móviles. A ello dedico parte de mi tiempo, o bien me dedico a ganarme la vida a través de este medio. Si desarrollo para el Phone, tengo la ventaja de un público masivo, sin contar las ventajas de figurar en la App Store… Siempre y cuando lo consiga.

Con Android Market, tengo prácticamente segura la inclusión de mi software, y no me encontraré tortuosos procesos de aprobación par sacar adelante mi producto. Puede parecer este un razonamiento conducido deliberada e interesadamente a la conclusión de esta entrada. Nada más lejos de la realidad; se mire como se mire, tener una aplicación que figura en la App Store es algo que no se puede ignorar. Sin embargo, Apple está poniendo todos sus esfuerzos en evitarlo.

S. O. S.

Apple debe decidir qué le interesa más: la exclusiva de novedades para su teléfono a corto plazo, o la buena imagen de su compañía en el futuro. El precio de tener una tienda de aplicaciones limpita y si rastro de posible competencia podría ser la pérdida de la admiración, uno de los mantras más sagrados que figuran en el “Libro de Jobs”. Los fanboys de la compañía se cuentan por millones, pero hasta el seguidor más acérrimo tiene un límite de paciencia. Y escribe estas líneas alguien que tiene un hermoso MacBook Pro en casa.