Spore sigue dando guerra

Algo falla en las relaciones públicas de una empresa de videojuegos cuando el DRM draconiano de Spore no se elimina, únicamente se rebaja un poco. Si esta es la gran respuesta que podemos esperar por parte de Electronic Arts ante un comportamiento inaceptabe, no cabe duda de que aún no aprendieron la lección.

Ars Technica puso a prueba los límites de Spore instalándolo más de cinco veces sin demasiados problemas. En las dos ocasiones que tuvieron que llamar al servicio técnico, la atención fue bastante buena. Loable, pero no excusable. Comprar un videojuego no debería darle a las compañías derecho para instalar toda clase de programas nocivos y controladores en nuestro ordenador. La administración digital de derechos, tal como está concebida actualmente, es veneno para el progreso.

Probablemente la cantidad de puntuaciones negativas que el producto recibió en Amazon haga más por el final del DRM que todas las cartas de Steve Jobs. Sea como fuere, muchos jugadores han comenzado a revertir la mala fama del juego otorgándole cuatro estrellas.

Spore y la protección anticopia de los videojuegos | Error500.

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